La temporada turística en el sur de Brasil atraviesa un escenario de alerta sanitaria. Un informe ambiental del estado de Santa Catarina advirtió que una porción significativa de las playas monitoreadas presenta condiciones no aptas para el baño, debido a la detección de la bacteria Escherichia coli en sectores de alta concurrencia.

El relevamiento, elaborado por el Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina (IMA), indicó que más de un tercio de los puntos analizados supera los valores permitidos de contaminación bacteriana, lo que coincide con un aumento sostenido de casos de gastroenteritis en la región.

Las autoridades recomendaron extremar precauciones durante las vacaciones, en especial luego de lluvias intensas y en zonas cercanas a desembocaduras de ríos y canales pluviales, donde el riesgo sanitario para la salud es mayor.

Alerta sanitaria y aumento de casos

En lo que va del año, Santa Catarina registró 10.649 episodios de enfermedades diarreicas agudas, según el tablero oficial del Ministerio de Salud de Brasil. Y que monitorea estos cuadros a través del sistema nacional de vigilancia epidemiológica.

Estas patologías incluyen diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre, y en casos severos pueden derivar en deshidratación, especialmente en niños y adultos mayores. La exposición accidental a agua contaminada durante el baño es uno de los principales factores de riesgo.

La combinación de datos ambientales y sanitarios llevó a las autoridades a reforzar los mensajes de prevención dirigidos tanto a residentes como a turistas.

Cuál es la situación en Florianópolis

El Informe de Balneabilidad Nº10 de la temporada 2025/2026 detalló que, de los 260 puntos monitoreados en playas de Santa Catarina, el 34,23% fue clasificado como no apto para el baño. En total, se detectaron 89 sectores con niveles de Escherichia coli superiores a los límites establecidos por la normativa ambiental brasileña.

En Florianópolis, uno de los principales destinos turísticos del país, la situación es dispar. 29 puntos de muestreo fueron considerados impropios, mientras que otros 59 mantienen condiciones seguras.

El informe aclara que la contaminación no afecta a playas completas, sino a tramos específicos. Generalmente ubicados cerca de cursos de agua, drenajes urbanos o zonas con alta presión sobre la infraestructura cloacal.

En playas como Jurerê y Praia Mole, todos los puntos relevados durante la última semana resultaron aptos. En cambio, en Joaquina se desaconsejó el ingreso al mar frente al puesto de guardavidas, mientras que en Canasvieiras un solo sector fue clasificado como no apto. Para Ingleses, la calidad del agua varía según la cercanía con el río Capivari y las descargas pluviales.