Actualidad del consumo de alcohol en la provincia: «Lo primordial es generar conciencia en los menores»
El consumo de alcohol en menores de edad es una problemática creciente en Tucumán y en todo el país. Desde el Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA) advierten sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y concientización en las escuelas y en el ámbito social.
El interventor del IPLA, Dante Loza, destacó la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva integral. «Aunque parezca que el Estado es grande, los patrocinantes son aún más grandes; las empresas fabricantes de alcohol comunican sus mensajes a través de líderes positivos, entonces es muy difícil hacerles entender a los chicos que no es saludable». Además, recordó que por ley no está permitida la venta de alcohol a menores de edad y que su consumo puede generar consecuencias graves para la salud.
Las cifras reflejan la dimensión del problema. Según datos del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires, el 71,5% de los adolescentes comenzó a consumir alcohol antes de los 15 años, y un 12,4% lo hizo antes de los 12. A nivel nacional, la Encuesta Mundial de Salud Escolar de 2018 reveló que el 54% de los estudiantes de entre 13 y 17 años había consumido alcohol en el último mes, y que el 66% de quienes lo hicieron alguna vez empezaron antes de los 14.
Estrategias de prevención y educación
Para combatir el avance del consumo en menores, el IPLA implementó programas de prevención en las escuelas. Una de las iniciativas más destacadas es «Aprendiendo con IPLA», que se desarrolló en 50 establecimientos educativos y abarcó desde primer hasta sexto año del nivel secundario. Además, el organismo trabaja en conjunto con el Ministerio de Educación para reforzar las campañas de concientización en vísperas del inicio del ciclo lectivo, con especial énfasis en los festejos del Último Primer Día (UPD). «Estamos a favor de que los jóvenes celebren, pero dentro del marco de la corrección y el respeto por las normas», sostuvo Loza.
El trabajo interinstitucional es clave en este tipo de iniciativas. En junio de 2024, los ministerios de Salud, Educación y Seguridad firmaron un convenio de cooperación para fortalecer la prevención. La ministra de Salud, Rossana Chahla, explicó que el plan incluye visitas a las escuelas y la distribución de material didáctico para que los estudiantes conozcan las consecuencias del alcohol y aprendan a tomar decisiones responsables.
El desafío de enfrentar la influencia del mercado
Uno de los principales obstáculos en la lucha contra el consumo problemático es la influencia de las grandes marcas de bebidas alcohólicas en la publicidad y el ámbito social. Las estrategias de marketing suelen asociar el consumo con el éxito, la diversión y la integración social, lo que dificulta la tarea de los organismos de control y prevención.
En este contexto, desde el IPLA insisten en la importancia del rol de las familias y las escuelas. «No se trata solo de prohibir, sino de educar y generar conciencia sobre los efectos que el alcohol puede tener en el desarrollo de los adolescentes», concluyó Loza. La problemática sigue en agenda, y el desafío es avanzar en políticas públicas efectivas que permitan reducir el acceso al alcohol en menores y promover hábitos saludables desde edades tempranas.
