El mal arranque de la selección no solo ocasionó problemas dentro de la cancha, sino también entre los aficionados. Ya que, tras la derrota con Arabia Saudita, los fanáticos argentinos comenzaron a señalar a los posibles culpables de este resultado, acusándolos de dar “mala suerte” al equipo.

Esta situación se mide según la exposición que tenga la persona “Mufa” en un mal momento, tal y como sucedió con el influencer Chapu Martínez, quien fue captado por una cámara del estadio y lo atacaron en redes sociales. Quienes no pasaron por esta situación fueron Marley y su hijo Mirko, quienes se encuentran en el país anfitrión disfrutando de la fiesta mundialista.

En el segundo encuentro de la albiceleste contra el seleccionado mexicano, Argentina logró quedarse con la victoria, consiguiendo una oportunidad de continuar en esta Copa Del Mundo. Durante el primer gol del encuentro, realizado por Lionel Messi, las cámaras captaron al niño celebrando arriba de los hombros de su padre.

Segundos después, el fragmento se viralizó por redes sociales y los usuarios consideraron al dúo como “el amuleto de la selección argentina”. Sin embargo, en el partido perdido también estuvieron presentes, pero no tuvieron exposición pública de ningún tipo, solo en sus redes sociales personales.

La reacción de Marley tras su video viral con Mirko

A través de su perfil de Instagram, el conductor de televisión compartió la imagen de ambos alentando a Argentina y realizó un descargo lleno de emotividad. «En el segundo tiempo vino Mirko, le gritaba a Messi con una pasión. Justo lo subo a mis hombros y fue testigo de muy cerca del maravilloso gol de Messi. Además, nos mostraron en la transmisión», escribió.

Luego, agregó: «Mi teléfono explotó de gente que nos vio jaja desde distintas partes del mundo». Antes de cerrar, el viajero le dedicó unas palabras a todo el equipo futbolístico, felicitándolos por la gran hazaña en el Estadio Lusail: «Esta es la felicidad que da por la selección, por Messi que se lo merece, por todos los argentinos y esa alegría de padre, de vivir alegrías cómo estás con tu hijo! ¡Indescriptible!».