La petrolera de mayoría estatal YPF concretó a mediados de enero una ampliación de su bono internacional en dólares por USD 550 millones, con una tasa del 8,1% anual, la más baja obtenida por la compañía en colocaciones externas en los últimos nueve años.

La operación se realizó a través de la reapertura de las Obligaciones Negociables Clase XXXIV, con vencimiento en 2034, que se suman a la emisión original lanzada en enero de 2025 por USD 1.100 millones al 8,5%. Con esta ampliación, el monto total en circulación del bono ascendió a USD 1.650 millones.

Fuerte demanda y mejora del perfil financiero

La colocación despertó un marcado interés entre inversores internacionales y locales. Según informó la compañía, la demanda alcanzó los USD 1.400 millones, más del doble del monto finalmente adjudicado.

El principal objetivo de la operación fue reducir el costo financiero y extender los plazos del perfil de deuda, en un contexto de mayor actividad del mercado de capitales y mejores condiciones de financiamiento para emisores corporativos argentinos.

Destino de los fondos obtenidos

Los recursos captados serán utilizados para dos fines centrales. Por un lado, cancelar de manera anticipada un préstamo AB otorgado por la CAF en 2023, cuyo vencimiento estaba previsto originalmente para 2030. Por otro, financiar el plan de inversiones de la compañía en los próximos años.

Esta estrategia permite a YPF ordenar su calendario de vencimientos, aliviar compromisos de mediano plazo y fortalecer su posición financiera.

Características del bono internacional

El bono ampliado fue emitido bajo legislación de Nueva York y es pagadero en dólares en el exterior. El esquema de amortización de capital se distribuye en tres tramos:

  • 30% en enero de 2032
  • 30% en enero de 2033
  • 40% en enero de 2034

Los intereses se abonan de manera semestral, cada 17 de enero y 17 de julio, hasta el vencimiento final.

Bancos colocadores y marco regulatorio

La operación contó con la participación de bancos internacionales como Citibank, Itaú, J.P. Morgan y Santander, junto con entidades locales como Allaria, Balanz, Galicia, Macro y CMF, entre otras.

La reapertura del instrumento se realizó bajo el régimen de Emisor Frecuente de la Comisión Nacional de Valores, y en el marco de las normas Regulation S y Rule 144A, lo que habilita su colocación entre inversores institucionales fuera de la Argentina.

El proceso de licitación permaneció abierto hasta el miércoles 21 de enero a las 13 horas y permitió la participación a través de bancos y Agentes de Liquidación y Compensación habilitados.

Contexto de mayor actividad en el mercado corporativo

La emisión de YPF se inscribe en un escenario de fuerte dinamismo del financiamiento privado. Desde las elecciones, las empresas argentinas colocaron más de USD 7.000 millones en distintos instrumentos de deuda, aprovechando una mayor liquidez y mejores condiciones de acceso a los mercados.

En ese marco, la operación de YPF se posiciona como una de las más relevantes por volumen, plazo y tasa, consolidando su estrategia de diversificación de fuentes de financiamiento y reforzando la confianza del mercado en su plan de inversiones.