Tucumán será beneficiado por un crédito del Banco Mundial
El Banco Mundial (BM) confirmó la aprobación de tres nuevos créditos para Argentina, con un total de USD 900 millones. Según el comunicado del organismo multilateral, los préstamos se destinarán a la energía, salud y prevención de inundaciones.
- Medidas de sobre energía: se invertirán USD 400 millones para promover la eficiencia energética en hogares y comunidades vulnerables, así como ampliar el acceso a energía limpia. Esto incluye la posibilidad de que las familias carenciadas puedan cambiar electrodomésticos ineficientes y antiguos, como heladeras y freezers, y apoyar a clubes de barrio y centros comunitarios en la adquisición e instalación de equipos de iluminación eficientes.
- Salud: son USD 300 millones para mejorar la cobertura equitativa y efectiva de los servicios de salud en el marco del Plan Nacional Integrado de Salud 2023-2028. Este proyecto tiene como objetivo abordar las desigualdades existentes en el acceso y la calidad de los servicios de salud, y se enfocará en la prevención y control de enfermedades no transmisibles, la creación de una red de oncología pediátrica, la mejora de los servicios de salud mental y los relacionados con violencias de género.
- Prevención de inundaciones: se asignarán USD 200 millones para proyectos de infraestructura que se adapte al clima en ciudades expuestas a este tipo de desastre. Estas inversiones se centrarán en la región del Norte Grande (Chaco, Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Misiones) y en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, donde se encuentran la mayoría de los asentamientos urbanos vulnerables afectados por inundaciones. Según el BM, el 28% de la población argentina está expuesta a anegamientos, que representan el 60% de los desastres naturales en el país.
Sergio Massa, ministro de Economía y candidato a presidente por el oficialismo, celebró estos créditos y destacó que se está avanzando en políticas que mejoran la calidad de vida de los sectores más vulnerables del país. “A través del trabajo junto al BM estamos avanzando en atender políticas que mejoren la calidad de vida de los sectores más vulnerables de nuestro país. Con los proyectos aprobados en el Directorio del Banco, estaremos profundizando y fortaleciendo nuestro sistema de salud pública, permitiendo dar continuidad a políticas de largo plazo centrales para nuestra población. Asimismo, con el foco puesto en acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, estaremos llevando adelante proyectos de infraestructura para mitigar los efectos de eventos climáticos extremos como las inundaciones en el Norte Grande argentino, así como también proveer de más y mejores herramientas que contemplen el uso eficiente de la electricidad de las familias argentinas”, aseguró.
Por su parte, Marianne Fay, directora del BM para Argentina, Paraguay y Uruguay, resaltó que estos préstamos buscan reducir la vulnerabilidad climática de Argentina frente a los anegamientos y promover la transición hacia energías limpias y mayor eficiencia. “Estamos acompañando a la Argentina con inversiones que ayuden a reducir su vulnerabilidad climática frente a las inundaciones y que permitan avanzar en la transición energética, de la mano de energías limpias y de una mayor eficiencia”, dijo y sumó que “además, continuamos apoyando inversiones en salud pública para que la cobertura sea cada vez más equitativa y efectiva”.
El proyecto de infraestructura resistente al clima para la gestión del riesgo de inundaciones también beneficiará a la provincia de Tucumán. Como parte de la asignación de USD 200 millones, se llevarán a cabo inversiones específicas en Tucumán para hacer frente a este tipo de fenómenos y reducir los impactos en los asentamientos urbanos vulnerables de la provincia.
Tucumán, al igual que otras regiones del Norte Grande de Argentina, enfrentan desafíos significativos luego de fuertes lluvias. Esta inversión del BM busca fortalecer la infraestructura de la provincia y mejorar su capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos. Se espera que las obras y medidas implementadas ayuden a mitigar los riesgos asociados con los anegamientos, protegiendo así a las comunidades y mejorando su “resiliencia” frente a futuros desastres naturales.