El Gobierno nacional reglamentó este lunes distintos aspectos de la Ley de Modernización Laboral mediante el Decreto 407/26. La norma, publicada en el Boletín Oficial, introduce cambios en materia de licencias médicas, comunicaciones laborales, servicios eventuales, convenios colectivos, representación sindical y recibos de sueldo, entre otros puntos.

El encargado de explicar los alcances de la medida fue el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien defendió la iniciativa a través de una serie de publicaciones en redes sociales. «Durante décadas, la República Argentina estuvo atada a leyes laborales pensadas para un mundo que ya no existe más», sostuvo al presentar la reglamentación.

Según explicó el funcionario, el decreto aborda dos grandes ejes. Por un lado, reglamenta aspectos vinculados a la legislación laboral y, por otro, introduce modificaciones relacionadas con las convenciones colectivas de trabajo y los mecanismos de representación sindical y empresaria.

Uno de los cambios más relevantes tiene que ver con las licencias médicas laborales. A partir de la reglamentación, deberán instrumentarse mediante receta digital, una medida que, según indicó Sturzenegger, busca «dar trazabilidad al diagnóstico y evitar cualquier tipo de duda». Además, se incorpora la posibilidad de recurrir a una junta médica cuando existan discrepancias entre las partes involucradas.

La norma también habilita a la Secretaría de Trabajo a implementar procedimientos administrativos digitales para cursar comunicaciones laborales. De esta manera, se avanza en la digitalización de distintos trámites vinculados a las relaciones de trabajo y a las notificaciones entre empleadores y trabajadores.

Otro punto incluido en el decreto es la posibilidad de homologar ante la autoridad administrativa los acuerdos de desvinculación celebrados de común acuerdo entre las partes. Asimismo, se establece un mecanismo para que los empleadores puedan conocer formalmente cuándo se inician y concluyen los trámites jubilatorios de sus trabajadores.

En materia de servicios eventuales, el Gobierno avanzó con una reglamentación que, según el ministro, simplifica los requisitos para operar en el sector. Sturzenegger afirmó que el nuevo esquema incorpora una inscripción electrónica, gratuita y con habilitación automática mediante silencio positivo a los quince días hábiles, además de ampliar los casos en los que podrán utilizarse trabajadores bajo esta modalidad. «Desmantela la burocracia vigente desde hace 20 años«, aseguró.

La reglamentación también fija criterios para determinados beneficios sociales y conceptos no remunerativos. Entre ellos se encuentra la posibilidad de reconocer gastos de transporte contra presentación de comprobantes y cubrir servicios de comedor en establecimientos cercanos al lugar de trabajo.

Uno de los aspectos que más repercusión generó es la creación de un nuevo esquema de recibo de sueldo. El Gobierno sostiene que el objetivo es transparentar el costo total de cada puesto laboral y mostrar con mayor claridad cómo se distribuyen los aportes y contribuciones vinculados al empleo.

«Ahora el recibo de sueldo va a tener que detallar obligatoriamente el costo total que abona el empleador por cada puesto laboral», explicó Sturzenegger. Según indicó, el nuevo formato permitirá conocer «cuánto de lo que paga el empleador recibe finalmente el trabajador».

La nueva estructura estará dividida en tres bloques. El primero deberá informar todas las contribuciones realizadas por el empleador, incluyendo aquellas destinadas a organismos de seguridad social, sindicatos, federaciones y otras entidades. El segundo mantendrá el formato tradicional, detallando el salario bruto, los descuentos aplicados y el sueldo neto percibido por el trabajador.

El tercer bloque incorporará una representación gráfica y una desagregación completa de los conceptos que integran la denominada cuña fiscal y sindical. «Ahora el ciudadano sabe adónde va el fruto de su trabajo», sostuvo el ministro al referirse a este apartado.

El decreto también introduce cambios en los convenios colectivos de trabajo. Al fundamentar la medida, Sturzenegger señaló que existen acuerdos negociados hace varias décadas y sostuvo que era necesario actualizar el sistema de representación. «Es claro que esta ley necesitaba una actualización», afirmó.

Entre las modificaciones se establece que los grupos empresarios que empleen a más del 10% de los trabajadores de una actividad podrán participar en las negociaciones colectivas. Además, se amplía la posibilidad de incorporar representantes de distintas regiones del país con el objetivo de federalizar esos procesos.

Otro de los puntos destacados está relacionado con la ultraactividad de los convenios colectivos. Según explicó el funcionario, para los acuerdos vencidos dejaron de tener vigencia las cláusulas obligacionales vinculadas a descuentos salariales o aportes compulsivos. «Para los convenios vencidos todas sus cláusulas obligacionales cayeron el 6/3», sostuvo.

La reglamentación también establece límites para determinados aportes previstos en convenios aún vigentes. Según explicó Sturzenegger, las cláusulas obligacionales no podrán superar el 2% para los trabajadores ni el 0,5% para los empleadores, tomando como referencia el salario mínimo de convenio.

En cuanto a la organización sindical, el decreto reglamenta el funcionamiento de los sindicatos de empresa o grupo de empresas. Para acreditar representación, la normativa exige una antigüedad mínima de seis meses y una cantidad de afiliados superior al 5% de la existente. «La lógica es simple: representación sindical sí, monopolios eternos no», expresó el ministro.

Además, se fijan nuevas reglas para los delegados gremiales y para el uso de horas sindicales, que deberán ejercerse de manera compatible con la continuidad de las actividades laborales. «La actividad sindical debe proteger al trabajador, no paralizar ni desordenar la producción», sostuvo.

Por último, la reglamentación incorpora modificaciones para el sector de la construcción. El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) dejará de registrar las altas y bajas de trabajadores, una función que quedará integrada a los registros que realizan las empresas ante ARCA. Según el Gobierno, el cambio busca simplificar trámites y eliminar registros duplicados. «Menos papeles duplicados, menos trámites y más trazabilidad», concluyó Sturzenegger.