Rafael Grossi advirtió sobre la fragmentación internacional y destacó la alta consideración que tiene la Argentina
El argentino Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA), participó de la 46ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se desarrolló en Bariloche. Allí afirmó que la Argentina goza de “alta consideración” a nivel global y advirtió que el orden internacional atraviesa un proceso de fragmentación creciente.
“Los políticos y los ejecutivos de finanzas deben ver que el orden internacional experimenta una fragmentación creciente. Hay una multiplicación de polos de poder. Basta con pensar en el G2 (Estados Unidos y China) dentro del G20”, señaló Grossi, en un mensaje transmitido vía streaming desde Viena.
El diplomático describió la situación global como una “compleja y traumática transición”. Mencionó la ampliación de las esferas de competencia, como la energía, los minerales críticos y el manejo de datos con inteligencia artificial. También alertó sobre “el retorno de la guerra con artillería” en conflictos como el de Rusia y Ucrania, que convive con fenómenos propios del siglo XXI como la ciberconflictividad y la desinformación.
Grossi remarcó que las sanciones económicas se han convertido en una herramienta central en las relaciones internacionales, lo que complejiza aún más la estabilidad política y económica de los países.
El lugar de la Argentina
En su exposición, el funcionario internacional resaltó la relevancia de la Argentina en el escenario mundial. “La Argentina tiene una alta consideración en cuanto a su potencialidad, y no sólo por cuestiones políticas”, aseguró. Mencionó las fortalezas del país en energía, alimentación, minería y capacidad tecnológica, comparándola con casos como Singapur y Corea.
Grossi destacó además que la Argentina es el único país del hemisferio sur que exporta reactores nucleares, lo que abre oportunidades en un mercado estimado en 30.000 millones de dólares en los próximos 20 años con el desarrollo de los pequeños reactores modulares (SMR).
Optimismo y desafíos
El diplomático, que se formó en Bariloche y tiene más de 40 años de trayectoria, se mostró “razonablemente optimista” respecto a las posibilidades de la Argentina. Señaló que Bariloche es una suerte de “Silicon Valley” de la energía nuclear y subrayó que esta tecnología está experimentando un “retorno fortísimo” tras años de estigmatización.
También mencionó el acuerdo inédito entre la OIEA y el Banco Mundial para habilitar inversiones en energía nuclear, una línea en la que comienzan a avanzar otros organismos multilaterales como el BID.