Patricia Bullrich adelantó la sucesión y formalizó su salida del Ministerio de Seguridad
Patricia Bullrich presentó su renuncia formal al Ministerio de Seguridad y cerró su ciclo en la cartera con un acto administrativo que ya estaba previsto. Desde este 1° de diciembre de 2025, el cargo quedará en manos de Alejandra Monteoliva, hasta ahora secretaria de Seguridad y figura central del equipo. La decisión fue comunicada por nota al presidente Javier Milei y difundida por la propia Bullrich en redes.
En la carta dirigida al mandatario, la funcionaria escribió: “Tengo el honor de dirigirme a usted para presentar mi renuncia al cargo de Ministra de Seguridad Nacional, con efectividad a partir del día 1° de diciembre de 2025”. En el texto agradeció el respaldo del mandatario para “sostener y ejecutar la doctrina de seguridad y orden que hoy prevalece en el país” y dejó asentado que la misión recibida fue “cuidar a los argentinos, enfrentar al crimen y recuperar el orden en las calles”.

Bullrich recordó que fue convocada hace dos años para conducir el área y afirmó que esa consigna marcó cada decisión de gestión. Ahora, en su nueva función como senadora nacional por La Libertad Avanza aseguró que desde la Cámara Alta continuará impulsando “instituciones fuertes, ley y orden” y las reformas del Gobierno.
Al anunciar la transición, dio la bienvenida a Monteoliva como su sucesora y la definió como “alguien capaz de continuar con la doctrina que hoy logró el orden en el país”, destacando su experiencia y compromiso para profundizar el rumbo.
La salida del gabinete se produjo días después de su jura como senadora. En su primera aparición en el recinto, Bullrich protagonizó un intercambio tenso con Victoria Villarruel. La escena se dio cuando la sesión de jura estaba por concluir y ya se había acordado no habilitar discursos políticos. La exministra intentó tomar la palabra desde su banca, pero el micrófono no se habilitó y la vicepresidenta le indicó que no correspondía abrir el debate.

Bullrich habló entonces a viva voz y pidió que su intervención quedara por escrito. Al finalizar la sesión, se acercó a Villarruel y, según fuentes parlamentarias, le reclamó “equidad en el trato” al mencionar diferencias en el control del ingreso de invitados durante la jura.