Durante una entrevista con Kevin Simauchi, Javier Milei reveló que, al comienzo de su presidencia, tenía un plan sólido para dolarizar. Sin embargo, este no pudo materializarse debido al temor a un posible juicio político en su contra por parte de la casta política.

Según Milei, la estrategia para dolarizar consistía en utilizar los activos del Banco Central (BCRA), transformarlos en títulos negociables en el mercado y, de esta manera, adquirir dólares. Este enfoque se basaba en la valoración de los títulos argentinos. En el momento de asumir la presidencia estaban valuados en 18 dólares y habían aumentado hasta los 54 dólares en ese momento.

Sin embargo, Milei expresó sus preocupaciones sobre cómo la política argentina podría haber interpretado esta operación. Señaló que, «dada la naturaleza deshonesta e intelectualmente cuestionable de muchos políticos», habrían utilizado esta estrategia como excusa para acusarlo de estafa y enviarlo a la cárcel. Milei enfatizó que, desde el punto de vista técnico, la dolarización era factible, pero las consideraciones políticas hicieron que fuera inviable en ese contexto.

Durante la conversación, Milei también abordó la situación salarial en el país, reconociendo que los salarios actuales son bajos. No obstante, atribuyó esta situación a las políticas populistas de las últimas dos décadas. Expresó su optimismo en que los ingresos comenzarían a recuperarse con la disminución de la inflación y la eliminación de los controles de capitales.