La tensión política entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, escaló este miércoles tras un cruce público que combinó acusaciones de gestión, denuncias de corrupción y una fuerte disputa por el escenario electoral de 2027. El origen del enfrentamiento fueron declaraciones del mandatario provincial, quien sostuvo que “este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre de 2027”, en referencia a la administración de Javier Milei.

Menem, también riojano, replicó un día después con una frase polémica sobre la administración provincial: “Es un mono con un martillo en una cristalería”, dijo al aludir a Quintela y al manejo de la provincia. El titular de Diputados calificó los dichos del gobernador como “lamentables” y lo acusó de tener “la provincia prendida fuego desde 2019”.

El cruce: de la continuidad institucional a las críticas por la gestión provincial

La controversia se disparó luego de que Quintela, en declaraciones radiales, planteara que el Gobierno nacional no debería completar su mandato. Según el gobernador, ese desenlace sería “un sacrificio necesario” ante el rumbo que atribuye a la Casa Rosada.

En su respuesta, Menem cargó contra la administración riojana con cuestionamientos concretos y una línea argumental centrada en el uso de recursos públicos y la situación de la provincia. “Usa el avión de la provincia para venir a ver a Boca a Buenos Aires”, afirmó, antes de reiterar la comparación que sintetizó su postura sobre la gestión.

Acusaciones de corrupción y pedidos de explicaciones

Además de las críticas políticas, Menem elevó el tono con acusaciones directas. Sostuvo que Quintela “lidera una gestión corrupta” y lo señaló por decisiones administrativas y por supuestas irregularidades. “Se hizo un camino de cien kilómetros para ir a su campo, que solamente pasa por el campo de él para darle valor a su campo”, afirmó.

El presidente de Diputados también aseguró que La Rioja sería “la provincia más corrupta de la Argentina” y sostuvo que habría “trescientos, cuatrocientos funcionarios que no pueden justificar su nivel de vida”. En esa línea, vinculó la reacción del gobernador al calendario electoral: “Como ven que se les viene la noche en 2027 están nerviosos”.

La proyección hacia 2027 y la estrategia de La Libertad Avanza en La Rioja

En el marco del mismo intercambio, Menem anticipó que La Libertad Avanza buscará disputar el poder en su provincia natal con “una propuesta de provincia distinta, productiva y que genere trabajo genuino”. Sin confirmar candidaturas, descartó definiciones personales por el momento: “Sería una barbaridad hablar de candidaturas cuando faltan dos años”, planteó, aunque ratificó la intención del oficialismo de competir para desplazar al actual gobernador.

Qué dijo Quintela: crisis social, comparación con 2001 y plan de protesta

Las declaraciones previas de Quintela incluyeron un diagnóstico social duro y una advertencia sobre la estabilidad. Afirmó que, de continuar el rumbo actual, el país quedaría “totalmente destruido, entregado” y comparó la situación con el escenario de 2001 durante el gobierno de Fernando de la Rúa.

El gobernador enumeró problemas como “desnutrición”, falta de recursos para comer, “mortalidad infantil” y “falta de vacunas”, y advirtió que, si no hay una “intervención fuerte”, podría producirse “un genocidio gravísimo”, según su expresión.

En paralelo, en el contexto de la discusión por la reforma laboral, Quintela se mostró junto a otros cinco gobernadores opositores —Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Elías Suárez y Gustavo Melella— y propuso una estrategia escalonada de paros y movilizaciones de 24, 48, 72 y 96 horas, con posibilidad de extenderlas de manera indefinida para intentar revertir la legislación. También cuestionó a legisladores peronistas que apoyaron la reforma y reclamó una reorganización interna del peronismo en las provincias.