Los bancos advirtieron al Gobierno nacional del riesgo de la fuerte presión sobre el dólar tras el fin de las LEFI
Las tensiones en el mercado cambiario de los últimos días no fueron una sorpresa para los bancos. De hecho, cuatro cámaras del sector financiero habían anticipado en una carta reservada al Banco Central que el desarme de las LEFI —instrumento clave en la política monetaria— podría desatar una serie de «efectos negativos» sobre la liquidez y la estabilidad del sistema financiero.
El documento fue remitido alrededor del 14 de julio y estuvo firmado por ADEBA (bancos nacionales), ABA (internacionales), ABE (banca especializada) y ABAPPRA (bancos públicos). Allí, propusieron medidas para mitigar el impacto que podría generar la liberación de los 10 billones de pesos que estaban inmovilizados en LEFI, un movimiento que luego presionó sobre las tasas en pesos y el tipo de cambio.
Las entidades advirtieron que la eliminación de las LEFI dejaba un vacío operativo, ya que los mecanismos alternativos disponibles —como las Lecap— no tenían las mismas características ni ventajas regulatorias. En ese marco, reclamaron una «ventana de liquidez de cortísimo plazo» para poder operar sin descalces diarios.
La respuesta oficial llegó tarde
El Banco Central emitió una comunicación el 10 de julio flexibilizando los encajes bancarios, pero el alivio no fue suficiente. En los días siguientes, las tasas de fondeo en pesos se dispararon: el interés de corto plazo llegó al 100% nominal anual y el tipo de cambio mostró una escalada significativa.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, apuntó contra los bancos por no suscribir Lecap tras el fin de las LEFI y los acusó de priorizar la liquidez diaria. Sin embargo, apenas un día después, el presidente Javier Milei recibió al titular de ADEBA, Javier Bolzico.
Qué pedían los bancos
Entre las medidas sugeridas por las entidades financieras, destacaba la posibilidad de transferir excedentes de efectivo mínimo de un período al siguiente, para dar estabilidad a la integración de encajes. También solicitaron un esquema de fondeo intradiario con garantía de títulos públicos, similar al que aplican bancos centrales como la Reserva Federal de EE.UU., el BCE o el Banco de Inglaterra.
Incluso pidieron modificar el tratamiento regulatorio de las Lecap con vencimiento inferior a 90 días, para que sean consideradas como activos líquidos de alta calidad al 100% —igual que lo eran las LEFI—, lo cual facilitaría el cumplimiento del Ratio de Cobertura de Liquidez (LCR) exigido a las entidades.
La fragilidad del esquema y lo que viene
Consultoras como Romano Group y Adcap reflejaron en sus informes el deterioro del sistema. Coincidieron en que la desaparición de las LEFI incrementó la volatilidad de tasas, y que la actual política monetaria —más enfocada en agregados que en tasas— contribuye a esa inestabilidad.
Ambas firmas coincidieron en que el Gobierno logró absorber parte del excedente de pesos con una licitación no programada, aunque la dinámica evidenció una «fragilidad estructural» en el nuevo esquema. La incertidumbre persiste de cara a los próximos vencimientos de Lecap, que podrían volver a tensar las tasas si el rollover no alcanza el 100%.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) observaron que, pese a la mejora marginal en la renta fija en pesos, los rendimientos aún se mantienen elevados, y que el tipo de cambio sostenido por el Tesoro podría comprometer la política antiinflacionaria en caso de un salto brusco.
Mientras tanto, el sistema bancario espera definiciones claras del Banco Central respecto de su marco operativo, y mantiene viva la propuesta de crear una herramienta de fondeo diario para evitar nuevas tensiones.