La UE prepara un “muro antidrones” frente a la amenaza rusa tras las incursiones en Europa
“Debemos mantener seguros nuestros cielos”. Con esa frase, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, resumió la creciente preocupación en Europa por los misteriosos sobrevuelos de drones en la región báltica. Sus palabras se escucharon en un escenario inusual: una cumbre de la Unión Europea (UE) en Copenhague, con la presencia por primera vez de un líder de la Alianza Atlántica.
El encuentro reunió a mandatarios y especialistas de seguridad en medio de la alarma generada por múltiples incursiones aéreas en Dinamarca, Alemania, Noruega, Polonia y Rumania. Según los reportes, se trata de drones de gran tamaño sobre aeropuertos civiles y bases militares, que en algunos casos permanecieron durante horas en el espacio aéreo sin ser derribados.
Un muro tecnológico para proteger el flanco oriental
El proyecto impulsado por la Comisión Europea contempla la construcción de un “muro antidrones” a lo largo de 3.400 kilómetros de frontera, desde el sur de Polonia hasta el norte de Estonia. La propuesta, presentada como una hoja de ruta, plantea el despliegue de sistemas de detección y neutralización conectados a un centro de mando común.
La iniciativa busca combinar radares, drones de observación, misiles de corto alcance y sistemas láser, con la capacidad de rastrear y derribar aparatos hostiles. Además, se prevé incorporar drones ofensivos que puedan realizar ataques terrestres en caso de ser necesario. El plan será debatido por los 27 miembros de la UE antes de noviembre y detallado en la primavera de 2026.
La urgencia de una respuesta común
Las autoridades europeas consideran que los incidentes recientes tienen origen ruso. Algunos de los drones derribados en Rumania y Polonia presentaban características de pequeños misiles, más baratos y fáciles de producir que los convencionales. “Europa debe dar una respuesta fuerte y unida a las incursiones de los drones rusos”, señaló Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
El objetivo es reforzar la defensa continental frente a una posible agresión antes de 2030, aunque el documento reconoce que, dadas las violaciones actuales del espacio aéreo, la necesidad es inmediata. Kiev, que ha desarrollado tecnologías eficaces contra los drones rusos, fue invitada a colaborar en el diseño del sistema. Ucrania ya ofrece sensores acústicos y pequeños drones antidrones que destruyen a los intrusos en vuelo.
El papel de Rusia y la “flota fantasma”
La tensión también creció tras la detención del capitán del petrolero ruso Pushpa. Parte de la llamada “flota fantasma” que Moscú utiliza para sortear sanciones internacionales. El barco fue interceptado frente a la costa de Francia bajo sospechas de haber participado en operaciones de lanzamiento de drones.
El presidente ucraniano advirtió que Italia “podría ser el próximo objetivo”. Y denunció que los drones están siendo controlados desde buques cisterna rusos en el mar Báltico. Por eso, pidió restringir la navegación de esas embarcaciones en aguas europeas.