La mora en el crédito al consumo volvió a crecer en junio y alcanzó su punto más elevado en un año y medio. Según el último Informe sobre Bancos publicado por el Banco Central, la irregularidad en los préstamos al sector privado llegó al 2,9% del total, contra 2,6% en mayo y 1,8% en junio de 2024.

Se trata del registro más alto desde enero de 2024, cuando tras la devaluación y el salto inflacionario la morosidad había trepado al 3,5%.

El mayor deterioro se verificó en los créditos para consumo. En el caso de las tarjetas de crédito, la mora subió al 4,4%, más del doble frente al 1,9% de un año atrás. En los préstamos personales, el salto fue del 4,1% al 6,4% en el mismo período.

El Banco Central subrayó que el incremento del ratio de irregularidad fue generalizado entre todas las entidades, tanto públicas como privadas. La mora en el financiamiento a familias llegó al 5,2%, impulsada principalmente por las líneas de consumo.

Créditos hipotecarios y prendarios

A diferencia del crédito al consumo, los préstamos con garantía real mostraron mayor estabilidad. Los hipotecarios registraron un nivel de mora de 1,4%, incluso menor al 1,7% de junio de 2024. En el caso de los hipotecarios UVA, la irregularidad fue de apenas 1%.

En los créditos prendarios la mora se mantuvo en 2,6%, casi sin cambios frente al 2,4% de un año atrás. Estos datos reflejan la prioridad que las familias otorgan al pago de créditos vinculados a vivienda o vehículos.

Empresas y financiamiento en dólares

El informe del BCRA señaló que la morosidad en los créditos a empresas se mantuvo estable en 1,1%, sin variaciones relevantes respecto a mayo. En paralelo, destacó que el financiamiento en dólares mostró un incremento del 3,8% en junio, equivalente a un 139% interanual, sostenido por mayores depósitos en moneda extranjera y emisiones de obligaciones negociables.

El crédito en pesos al sector privado creció 4,2% real en junio, lo que representa un avance del 78% interanual ajustado por inflación. Según el BCRA, el aumento de depósitos y la caída de las LEFIs tras su desarme fueron las principales fuentes de fondeo.

El propio Central advirtió que el dato de junio no refleja el impacto del fin de las Letras Fiscales de Liquidez a partir del 10 de julio, que desató una fuerte volatilidad en las tasas y frenó el crédito. Analistas advierten que esa dinámica podría traducirse en mayores dificultades para el sistema financiero en los próximos meses.