El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró en enero una suba del 2,2% mensual y alcanzó su valor más alto desde febrero de 2025, de acuerdo con el informe difundido por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.

El indicador quedó 1,7% por debajo del nivel de enero de 2025, pero logró revertir la baja del 1,1% registrada en diciembre, en un contexto atravesado por cambios en la política cambiaria, preocupación por el nivel de reservas del Banco Central, estancamiento de la actividad y una mejora estacional vinculada al turismo.

Un repunte tras meses de caída

El relevamiento fue realizado por Poliarquía Consultores entre el 5 y el 15 de enero en 40 grandes centros urbanos del país. Como resultado, el ICC volvió a ubicarse por encima de los 46 puntos, marcando el mejor registro en once meses.

El director del CIF, Sebastián Auguste, explicó que el pico del índice durante la actual gestión se alcanzó en enero de 2025, con 47,38 puntos, tras lo cual el indicador atravesó una caída pronunciada y una recuperación gradual.

Mejora en decisiones de compra, pero dudas macroeconómicas

El avance de enero se explicó principalmente por un fuerte repunte en las expectativas de compra de bienes durables e inmuebles, que crecieron 9,9%, y por una mejora del 1,8% en la percepción sobre la situación personal.

En contraste, la evaluación sobre la situación macroeconómica retrocedió 2,2%, reflejando que la mejora en el ánimo de los consumidores no se trasladó de manera homogénea a la visión general de la economía.

Diferencias por nivel de ingresos

El análisis por estrato socioeconómico mostró un comportamiento dispar. En los hogares de menores ingresos, el ICC aumentó 3,3%, mientras que en los de ingresos más altos la suba fue de 1,3%.

Según el informe, esta diferencia se vincula al impacto desigual de una inflación cercana al 3% mensual: mientras los sectores de menores recursos se vieron relativamente beneficiados por la desaceleración de precios en productos básicos, los hogares de mayores ingresos enfrentaron aumentos en tarifas de servicios públicos y la reducción de subsidios.

Comportamientos distintos según la región

El comportamiento regional del indicador también fue heterogéneo. En el interior del país, el ICC subió 7,9%, hasta 51,2 puntos, consolidando el mejor desempeño a nivel nacional.

En el Gran Buenos Aires, el índice se mantuvo prácticamente sin cambios respecto de diciembre, en 43,6 puntos, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires retrocedió 1,5%, ubicándose en 45,6 unidades.

Balance desde el inicio del gobierno

Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, el Índice de Confianza del Consumidor acumuló un incremento del 17% en 25 meses.

Sin embargo, los componentes del indicador mostraron trayectorias divergentes. La percepción sobre la situación personal creció 14,76%, la opinión sobre la economía general cayó 10,2%, y las expectativas de compra de bienes durables se dispararon 113,4%, aunque desde niveles históricamente bajos y aún se mantienen en 37,8 puntos.

Presente en alza y expectativas más cautas

El análisis por plazos evidenció que las Condiciones Presentes, que reflejan la percepción actual sobre la economía personal y general, aumentaron 7,9% mensual, aunque continúan en un nivel bajo, con 38,6 puntos.

En cambio, las Expectativas Futuras descendieron 1,4% en enero y se ubicaron 5,5% por debajo del nivel de un año atrás, aunque conservan un nivel relativamente elevado de 54,6 puntos.

Los resultados sugieren que la sociedad percibe mejoras en su situación personal más que una consolidación de la recuperación macroeconómica, en un escenario donde siguen pesando variables como la inflación, el empleo, el crédito y la evolución de las reservas internacionales.