Durante una entrevista con The Washington Post, el presidente Javier Milei repasó los principales puntos de su gestión, reafirmó su sintonía ideológica con Donald Trump y Elon Musk, y reflexionó sobre el uso de la “motosierra” como ícono de su administración. El mandatario sostuvo que la motosierra representa el inicio de una “nueva era dorada” y explicó que su política de ajuste fiscal es consecuencia directa de la situación heredada.

“Argentina llegó a la motosierra por necesidad, no por elección”, dijo, al referirse a los recortes de subsidios, despidos en la administración pública y eliminación de obras. Desde su asunción, el Gobierno redujo los ministerios a ocho y recortó más de 40.000 cargos.

Relación con Trump y elogios cruzados con Musk

Milei afirmó que no mantiene un diálogo directo con Trump, pero aseguró que hay una retroalimentación constante entre ambos gobiernos. El expresidente norteamericano lo llamó su “favorito”, y la visión compartida se evidenció en temas como la lucha contra el “Estado grande” y las políticas de desregulación.

Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, afirmó que Musk incluso se inspiró en las reformas argentinas para impulsar medidas similares en Estados Unidos. La anécdota fue ilustrada con una escena durante la CPAC, donde Milei entregó una motosierra simbólica al empresario.

El escándalo de $LIBRA y los errores del pasado

El presidente también se refirió al caso de la memecoin $LIBRA, que promovió desde su cuenta en X antes de asumir. El repunte y posterior colapso del criptoactivo generó pérdidas millonarias y una denuncia penal por presunto fraude, con investigaciones abiertas en Argentina y Estados Unidos. Milei se desligó de la iniciativa y reconoció que actuó de forma imprudente.

“Aprendí que no puedo seguir viviendo como antes de ser presidente. Ahora tengo que poner más filtros”, expresó. Según detalló, borró la publicación sobre la criptomoneda y endureció los controles sobre su presencia digital.

Un vínculo renovado con el Papa y la diplomacia con EE.UU.

En otro tramo de la entrevista, Milei admitió que cometió errores en sus declaraciones pasadas sobre el Papa Francisco, a quien había calificado como “el maligno”. Relató que su percepción cambió luego de una reunión de 70 minutos en el Vaticano. “Hoy soy el presidente del pueblo argentino, y no puedo permitirme esos errores”, reflexionó.

En el plano diplomático, dijo que se comunica con Estados Unidos por canales oficiales del Departamento de Estado y que evita conversaciones directas con Trump. También reconoció que, en ciertos casos, “la burocracia funciona”.

Política exterior y abstención en la ONU

La abstención de Argentina en una votación de la ONU que condenaba la invasión rusa a Ucrania generó críticas desde distintos sectores. Milei afirmó haber hablado con Volodímir Zelensky, pero evitó precisar detalles de esa conversación. Desde la oposición, el senador Martín Lousteau lo acusó de seguir a Trump “infantilmente” y advirtió sobre el riesgo de involucrarse en conflictos geopolíticos innecesarios.

En paralelo, Milei aseguró que avanzan las negociaciones por un acuerdo de libre comercio con EE.UU., aunque los analistas lo consideran poco probable. También señaló que el país no fue exceptuado de los nuevos aranceles impuestos por Trump al acero y el aluminio.

Protestas sociales y señales del desgaste

La entrevista también abordó las consecuencias sociales de los recortes. Jubilados, trabajadores estatales y organizaciones sociales mantienen protestas semanales frente al Congreso. Uno de los casos más graves ocurrió cuando una movilización terminó en enfrentamientos con la Policía, dejando heridos y un fotógrafo en estado crítico.

Milei defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y acusó a los manifestantes de ser “mercenarios pagados” por la oposición. A pesar de las tensiones, dijo que mantiene una aprobación del 50% y que confía en que las reformas sentarán las bases para un nuevo ciclo económico.