La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la guerra en Medio Oriente pone a prueba la resiliencia de la economía mundial y alertó que, si el conflicto se prolonga, podría impactar de lleno en la inflación global, los mercados y el crecimiento.

La titular del organismo realizó el planteo durante la conferencia “Asia 2050”, en Bangkok, donde señaló que el escenario internacional atraviesa “un período prolongado de cambio”. Según explicó, la escalada bélica ya genera señales de tensión en la economía internacional.

El conflicto se intensificó luego del ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, que derivó en represalias y elevó la preocupación por su impacto económico. Ante este panorama, Georgieva afirmó que el FMI sigue la situación “con mucha atención”.

La funcionaria indicó que el enfrentamiento ya provocó una fuerte suba en los precios internacionales del petróleo y mayor volatilidad en los mercados financieros, además de perturbaciones en el comercio y en la actividad económica.

“Si este conflicto se prolonga, tiene un potencial evidente de afectar los precios globales de la energía, la confianza del mercado, el crecimiento y la inflación”, advirtió.

El FMI anticipó que el impacto económico del conflicto será analizado en detalle en el informe de Perspectivas de la Economía Mundial que el organismo publicará en abril. Según explicó Georgieva, el equipo técnico está evaluando las consecuencias regionales y globales de la crisis.

“Es prematuro evaluar el impacto económico en la región y la economía mundial. Dicho impacto dependerá de la magnitud y la duración del conflicto”, señaló la titular del organismo, y remarcó que cuanto antes finalice la escalada bélica, menores serán las consecuencias para la economía global.