El XXVIII Foro Iberoamericano de Garantías comenzó este jueves en el hotel Llao Llao y reunió a seis gobernadores y una vicegobernadora en un clima que excedió el debate económico. La cumbre, que tenía como eje el financiamiento para pymes, derivó en fuertes planteos a la gestión de Javier Milei por la falta de federalismo y la dificultad para articular consensos en plena campaña electoral.

El encuentro se produjo pocas horas después del respaldo financiero de Estados Unidos a la Argentina, acompañado de un pedido explícito al Presidente para reconstruir el diálogo con los bloques legislativos y los mandatarios provinciales. La señal internacional operó como telón de fondo para una serie de definiciones políticas en las que predominó la disposición a dialogar, aunque con matices.

Quiénes participaron y qué dijeron

El foro fue organizado por el gobierno de Río Negro, la Red Iberoamericana de Garantías (REGAR) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Allí estuvieron presentes el anfitrión Alberto Weretilneck (Río Negro), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Sergio Ziliotto (La Pampa), Marcelo Orrego (San Juan), la vicegobernadora Teresita Madera (La Rioja) y Hugo Passalacqua (Misiones).

Consultado sobre una eventual convocatoria desde la Casa Rosada, Sadir respondió: «Ahora tenemos el tema de las elecciones». Aun así, admitió que el apoyo de Washington amerita que, una vez pasada la contienda, «haya una convocatoria general para ver cómo seguimos».

Críticas por el centralismo

El más duro fue el salteño Sáenz, quien acusó al Gobierno nacional de actuar con «una soberbia grande» y de estar conformado por «funcionarios que no han recorrido el país ni conocen la realidad de las provincias». Pese a sus cuestionamientos, aclaró que siempre mantendrá la puerta abierta al diálogo.

En la misma línea, Ziliotto recordó que los gobernadores ya habían presentado un paquete de leyes al Congreso con propuestas consensuadas. «Fuimos a proponer un acuerdo político», remarcó, y planteó la necesidad de un entendimiento entre el sector público y privado que priorice la producción y el trabajo por encima de la coyuntura electoral.

El rol del federalismo

Weretilneck, por su parte, sostuvo que «el diálogo se puede dar en cualquier momento», aunque reconoció que después de las elecciones habrá menos presión política y mayor claridad sobre el rumbo que esperan los argentinos. También advirtió que será imprescindible alcanzar un acuerdo que permita al Ejecutivo contar con un Presupuesto 2026 consensuado.

Passalacqua y Orrego reforzaron el valor de los sistemas de garantías provinciales como instrumentos para sostener a las pymes y promover la diversificación productiva. En ese sentido, Orrego destacó que la agencia Garantía San Juan, creada en 2018, «acompañó a cientos de emprendedores y sigue siendo clave para sostener el empleo privado».

Un foro con proyección regional

Durante la apertura, los mandatarios participaron de la mesa «El rol de las garantías en el desarrollo de las economías regionales», encabezada por Ignacio Lamothe, secretario general del CFI. Allí se insistió en la importancia de diseñar instrumentos financieros acordes a los desafíos actuales y de ampliar el acceso al crédito para las pymes.

Lamothe subrayó que el financiamiento constituye «la hoja de ruta para el desarrollo de la Argentina» y que los fondos de garantía públicos fortalecen la confianza con el sistema financiero. El Foro, que continuará hasta el 26 de septiembre, reúne a representantes de organismos multilaterales, bancos y entidades de varios países de la región, España y Portugal.

Entre el presente y lo que viene

En paralelo a los reclamos políticos, el jujeño Sadir resaltó el impacto positivo del litio en su provincia y el aporte del Fondo de Garantías de Jujuy para acompañar a las pymes vinculadas a la minería y al turismo. Sáenz, en tanto, alertó sobre «políticas cortoplacistas que no nos llevan a ningún lado» y pidió superar la lógica electoral para pensar «en las próximas generaciones».

Con matices, la conclusión compartida fue que los gobernadores están dispuestos a sentarse a negociar con Milei, pero la campaña en curso y las tensiones con la Casa Rosada plantean un escenario de difícil resolución a corto plazo.