El titular del Sindicato de Comercio, Armando Cavalieri, denunció este viernes una «intromisión directa» del Gobierno en las negociaciones salariales, tras la decisión del Ministerio de Economía de no homologar el acuerdo paritario del 5,4%. La Secretaría de Trabajo, por su parte, confirmó que convocará a las partes para renegociar los términos.

Durante una asamblea con delegados de Capital Federal, el gremio se declaró en estado de alerta y anunció asambleas informativas en los lugares de trabajo. El objetivo: explicar por qué, según el sindicato, el aumento ya tiene validez aun sin homologación oficial.

El acuerdo en cuestión fue firmado por el gremio y tres cámaras empresariales del sector (CAC, CAME y UDECA). Establece un incremento acumulativo del 5,4% dividido en tres tramos mensuales, más sumas fijas que pasarán al básico en julio.

Sin embargo, el ministro Luis Caputo objetó el esquema porque supera el 1% mensual que la Casa Rosada busca imponer como techo salarial para sostener la desaceleración inflacionaria. Desde la Secretaría de Trabajo anticiparon que el acuerdo está en análisis y que será renegociado.

Un enfrentamiento inesperado

La ausencia de Cavalieri en la primera convocatoria de Trabajo para revisar la paritaria dejó en evidencia un cortocircuito con el oficialismo. El histórico líder sindical, de perfil dialoguista, ratificó el acuerdo y advirtió que, pese a la falta de homologación, las empresas podrían pagarlo igual.

“¿Tener aumentos del 1,7% es un peligro para la estabilidad?”, se preguntó en una entrevista. “Si creemos que esto puede disparar la inflación, estamos perdidos. No hay salida”.

Pero desde el sector privado también hay reparos. La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y la Cámara de Supermercados Mayoristas (CASMA) rechazaron los términos del convenio. Aseguraron que no fueron parte de la negociación y que no están en condiciones de asumir ese costo.

Ambas entidades advirtieron que, si se convalida el acuerdo, trasladarán el aumento a los precios, lo que —según argumentan— impactará negativamente en el consumo y en el actual proceso de desaceleración.

La postura del Gobierno

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, justificó el freno oficial. Dijo que los salarios no pueden ir por encima de la pauta mensual porque eso “termina retroalimentando la inflación”. La estrategia es sostener anclas nominales y evitar nuevas subas que afecten el proceso desinflacionario.

En la Casa Rosada ya anticipan semanas de tensión por la reapertura de paritarias. La mayoría de los gremios firmó acuerdos por debajo del IPC y ahora presiona para recuperar puntos perdidos, lo que choca con los objetivos del equipo económico. Mientras tanto, desde Comercio ratifican que el acuerdo firmado “tiene plena validez” y acusan al Gobierno de bloquear una recomposición mínima tras una pérdida salarial acumulada del 20% en el primer trimestre.