La República Islámica de Irán solicitó la liberación inmediata de los tripulantes de la aeronavie de Emtrasur, a través del canciller Hossein Amir Abdollahian. Este se reunió con la secretaria de la embajada en Teherán, Corina Anisko, para manifestarle la preocupación del gobierno y las familias de los iraníes.

Según el representante del país asiático, la retención de los pasaportes y la restricción de abandonar Argentina “constituye a una violación de los derechos humanos”. Además, agregó que “el estatus del avión venezolano y de los miembros de la tripulación iraníes es completamente legal en el marco del derecho internacional y de las convenciones aéreas, por lo que no hay lugar a investigar a los ciudadanos iraníes”.

Por estos motivos, el canciller de dicho país “pide al gobierno de Argentina que cumpla con sus deberes y responsabilidades, poniendo fin a las restricciones y facilitando la salida inmediata de los cinco miembros de la tripulación iraní”.

El controversial caso del avión

El día 8 de junio llegó al aeropuerto de Ezeiza un avión Boeing 747 de la empresa venezolana Emtrasur. El mismo procedía de México, con cinco iraníes y catorce venezolanos como tripulación. Tras no poder ingresar a Uruguay quedó retenido en Argentina.

La Justicia investiga los posibles vínculos entre los viajeros y los Guardianes de la Revolución, una unidad paramilitar del ejército iraní.