El Gobierno se alista para la revisión del FMI: reservas en rojo y superávit en alza
El Ministerio de Economía y el Banco Central ajustan los números que presentarán en la primera evaluación formal del acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional. Las reuniones comenzarán estos días y servirán para revisar el desempeño fiscal y la acumulación de reservas, dos pilares clave del nuevo programa económico.
Uno de los puntos fuertes que exhibirá la gestión de Luis Caputo es el resultado fiscal. Según estimaciones privadas, el superávit primario acumulado hasta mayo ronda el 0,8% del PBI, un desempeño que supera lo comprometido en el programa con el Fondo.
El Grupo SBS destacó que, aunque no hubo reformas estructurales, el Ejecutivo logró sostener el equilibrio de las cuentas públicas, lo que permite anclar expectativas en un régimen cambiario flexible. «El orden fiscal es la raíz de la estabilidad macro de mediano y largo plazo», señaló la entidad.
Reservas en negativo: el frente más débil
En contraposición, el frente externo muestra cifras preocupantes. A pesar del ingreso reciente de fondos por operaciones de repo y colocaciones de deuda, las reservas netas continúan en terreno negativo: el rojo ronda los USD 7.300 millones, según la Fundación Mediterránea.
Bajo las reglas del FMI, solo una fracción de esos recursos puede computarse como reservas válidas. Por ejemplo, de los USD 2.000 millones obtenidos por el repo, solo USD 500 millones son admisibles. Para alcanzar la próxima meta, el Gobierno debería reducir el déficit a USD 2.600 millones, un desafío complejo en el corto plazo.
Bandas cambiarias y expectativas de sostenibilidad
Otro de los ejes de discusión será el esquema de bandas cambiarias y su viabilidad frente a eventuales shocks externos. En ese marco, distintos analistas coincidieron en que las reservas siguen siendo una herramienta clave para sostener la credibilidad del régimen.
«Las reservas actúan como amortiguador de shocks y permiten defender la banda superior si es necesario», explicó la Fundación Mediterránea. Desde Invecq, apuntan que el equilibrio actual es frágil y que el deterioro de la cuenta corriente podría agravarse en los próximos meses, cuando termine la liquidación de la cosecha gruesa.
Metas en tensión y definiciones políticas
La consultora LCG advirtió que, al momento del deadline original del 13 de junio, el Gobierno no había alcanzado la meta de reservas. Si bien se sumaron recursos vía colocaciones del BONTE 2030, el desvío sigue siendo significativo: más de USD 3.600 millones.
El propio equipo económico parece haber priorizado la estabilidad del tipo de cambio sobre el cumplimiento formal de la meta, una estrategia que, por ahora, no generó un repunte en la inflación ni alteró el riesgo país.
El FMI frente a los números del Gobierno
Desde Adcap recuerdan que el FMI fija metas nominales sobre proyecciones elaboradas en 2024. Como el PBI nominal de 2025 fue superior a lo esperado, los analistas sugieren que cualquier evaluación debe ajustarse a ese contexto. Bajo esa premisa, el Gobierno se encuentra «encaminado a cumplir» las metas acordadas, aunque podría no alcanzar los objetivos más ambiciosos que se fijó internamente.