A través de un comunicado oficial, la Secretaría de Industria y Comercio, bajo la órbita del Ministerio de Economía, informó que el Gobierno nacional dispuso una medida preventiva para suspender los efectos de la adquisición de Telefónica por parte de Telecom. La decisión se basa en un informe de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que alertó sobre los niveles de concentración que podría generar la fusión.

Según el análisis preliminar, la operación podría derivar en una participación del 61% en telefonía móvil, del 69% en telefonía fija y, en algunas regiones del país, hasta un 80% del mercado de internet residencial. Frente a estos porcentajes, el Gobierno justificó la suspensión en la necesidad de «resguardar la transparencia y libre concurrencia del mercado», mientras se profundiza el análisis de la operación.

Un negocio cerrado, pero bajo la lupa

La compra de la filial argentina de Telefónica, controlada hasta entonces por la multinacional española, fue anunciada por Telecom el 24 de febrero. El acuerdo, ya concretado y con las acciones transferidas, posiciona a la empresa del Grupo Clarín y del fondo Fintech, del empresario mexicano David Martínez, como el nuevo actor dominante del mercado.

Tras el anuncio, fuentes cercanas al negocio aseguraron que «no hay marcha atrás», y que cualquier contingencia legal o regulatoria recaerá sobre el nuevo propietario. Desde España, la CFO de Telefónica Hispam, Laura Abasolo, confirmó que la firma ya no tiene activos en el país.

Reacciones y cambios en el escenario regulatorio

En paralelo, el Ejecutivo había anticipado su rechazo a cualquier tipo de monopolio en el sector. La operación sorprendió al mercado, que consideraba a otros posibles compradores como Claro, Telecentro, Millicom o el Grupo Werthein. Sin embargo, fue Telecom quien finalmente se quedó con la compañía, en medio de un fuerte hermetismo y sin alertar a gran parte de la alta gerencia local de Telefónica.

Para liderar el proceso de transición, se nombró a Gabriel Speratti como nuevo CEO de la compañía adquirida. Con experiencia en firmas como Nokia, Microsoft y American Tower, Speratti será el encargado de llevar adelante la reorganización interna, mientras ambas empresas continúan operando por separado en el corto plazo.

Cambios en la Comisión de Defensa de la Competencia

En los últimos días, también se produjo un cambio de autoridades en el organismo que recomendó la medida. El 14 de marzo presentó su renuncia Alexis Pirchio, hasta entonces titular de la CNDC; Eduardo Montamat lo reemplazó el 19 del mismo mes, y se desempeñaba como vocal del organismo.

La medida preventiva dictada por el Gobierno no anula la operación, pero sí marca un freno clave en la integración de ambas compañías, en un sector considerado estratégico por su impacto en la economía digital y la conectividad del país.