El Gobierno Nacional busca mostrar un «signo de austeridad» para alcanzar las metas fiscales
En su primera aparición pública tras las elecciones el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, se refirió a la economía. “Vamos a intentar que el Estado, de aquí al 10 de diciembre, tenga mayores signos de austeridad, porque es muy importante”. Restan poco más de 60 días para el cierre del año. Las metas fiscales con el FMI asoman comprometidas por la aceleración del gasto que siguió al paquete de medidas postPASO y la devaluación.
Algunas partidas presupuestarias sostienen su recorte en términos reales y aumentó la deuda flotante. Es decir, los pagos atrasados, en los últimos meses, lo que podría alinear las cuentas de fin de año. Un trabajo de la consultora PxQ, del economista Emmanuel Álvarez Agis midió dónde se ubicó esa poda en términos reales. “En los primeros 9 meses del año, el gasto primario acumula una baja de 5% respecto de igual período 2022″.
Algunos analistas creen que el costo fiscal del paquete de medidas empezará a reflejarse con mayor nitidez desde octubre. Para la consultora Equilibra el costo de esos anuncios ronda $2,7 billones, lo que implicaría una presión sobre el gasto total equivalente a 1,5% del PBI. De hecho, para ese centro de estudios, el déficit primario de este año terminaría en torno de 2,8% del PBI. No es una idea que compartan en el Palacio de Hacienda y todavía sostienen el 1,9% original previsto en el acuerdo con el Fondo.
Para 2024 la discusión sobre los recortes fiscales asoma casi como si fuese una discusión de largo plazo, pero está a la vuelta de la esquina. El Presupuesto del año próximo no fue tratado aún en la Cámara de Diputados, pero sí la separata de gasto tributario que mandó Massa. Para que el Congreso analice línea por línea los regímenes impositivos diferenciales, esquemas de estímulo fiscal para distintos sectores de la economía y alícuotas recortadas.