La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó la decisión de relevar al jefe de la Casa Militar, Alejandro Daniel Guglielmi. El funcionario ocupaba ese cargo desde el mandato de Mauricio Macri y había continuado en la gestión de Alberto Fernández. Aunque no hubo una comunicación oficial al respecto, fuentes en la Casa Rosada confirmaron la noticia sin brindar explicaciones. Y se mencionó incluso al coronel mayor Sebastián Ibáñez, como posible sucesor.

Se ha sugerido en reserva que la hermana de Javier Milei, Karina, había expresado su deseo de que Guglielmi fuera destituido desde hace tiempo. La decisión de relevarlo se tomó repentinamente esta tarde, sorprendiendo a todos en la sede del gobierno nacional. Algunos señalan que Karina desconfiaba de su lealtad y que la resistencia del secretario de Asuntos Estratégicos, Jorge Jesús Antelo, también influyó en esta decisión.

A pesar de su buena relación con el presidente Fernández y el secretario General, Julio Vitobello, Guglielmi no logró avanzar en su ascenso al rango de general debido a la resistencia de Cristina Kirchner en el Senado. Su gestión en la Casa Militar era ampliamente considerada como eficiente y adaptada a las circunstancias políticas y sociales.

Se rumorea que Sebastián Ignacio Ibáñez, también coronel mayor, podría ser el nuevo jefe de la Casa Militar, pero esta designación aún no ha sido confirmada oficialmente. El hermetismo habitual en la Presidencia prevalece respecto a esta cuestión, que ha generado intensas conversaciones en la sede del gobierno nacional.