El oficialismo baraja la posibilidad de abrir el debate de la reforma laboral en el Senado en diciembre, en paralelo a la discusión del Presupuesto 2026, que será la prioridad legislativa de fin de año. La idea fue comentada durante una reunión informal entre senadores de La Libertad Avanza —actuales y electos— y su futura jefa en la Cámara alta, Patricia Bullrich, aunque aún no hay definiciones concretas.

El encuentro se realizó en el despacho de la senadora puntana Ivanna Arrascaeta, donde se congregaron varios legisladores libertarios, entre ellos Agustín Coto y María Emilia Orozco, quienes evitaron hacer declaraciones. Bullrich, todavía ministra de Seguridad, se retiró más tarde, confirmando su rol de articuladora política en el Congreso.

Según trascendió, el objetivo de la reunión fue coordinar los equipos técnicos de Bullrich con los del Senado, de cara a un cierre de año legislativo que promete ser intenso. Si la Casa Rosada activa las sesiones extraordinarias entre el 10 y el 31 de diciembre, Diputados deberá emitir un dictamen exprés del Presupuesto 2026 para que el Senado pueda tratarlo antes de las fiestas.

El calendario deja un margen muy ajustado: con el 24 y el 31 de diciembre cayendo martes, las fechas disponibles para votaciones serían el lunes 22 y el lunes 29, siempre que los dictámenes estén listos. En ese contexto, el inicio del debate laboral dependerá de la coordinación política del ministro del Interior, Diego Santilli, encargado de tejer acuerdos con los gobernadores.

Reformas y tensiones internas

La posibilidad de que la reforma laboral se inicie por el Senado no está confirmada, pero genera expectativas y tensiones dentro del oficialismo. Algunos legisladores reconocen que la iniciativa podría enfrentarse con un escenario parlamentario frágil, donde La Libertad Avanza necesitará del apoyo de aliados y de la oposición “dialoguista”.

Por el momento, no hay definiciones sobre la presidencia provisional del Senado, un cargo clave que, por reglamento, se definirá recién en la sesión preparatoria de febrero. Entre los nombres que suenan para ocuparlo aparece Agustín Coto, aunque su designación no está asegurada.

Bullrich y Villarruel, una relación en construcción

Bullrich confirmó que mantendrá un encuentro con la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, en las próximas horas. La funcionaria, que enfrenta dificultades en la gestión política y comunicacional, conserva cierto control sobre su equipo parlamentario, un activo clave para sostener la mayoría en la Cámara alta.

Actualmente, el bloque oficialista y sus aliados cuentan con 39 legisladores, apenas dos por encima del quórum necesario para sesionar, frente a un kirchnerismo en retroceso, que pasará de 34 a 28 bancas en las próximas semanas.

Fuentes del oficialismo aseguran que Bullrich ya inició contactos con bloques opositores dialoguistas y también con referentes cercanos al kirchnerismo, en busca de respaldo para la agenda legislativa de diciembre. La estrategia apunta a evitar nuevos choques en el Congreso y consolidar los apoyos necesarios para avanzar tanto con el Presupuesto como con las reformas estructurales.