Las PASO del Frente de Todos, en donde las divisiones a nivel personal, al parecer habrían quedado en el pasado, y el discurso de unidad, no entre los candidatos sino entre Osvaldo Jaldo y Juan Manzur, como cabezas de campaña en el espacio primaría entre las filas.

Sin embargo, su campaña se sincronizó con la nacional, manteniendo los parámetros discursivos del Ejecutivo. Se pasó del discurso de la vida que queremos al . Buscando dar una respuesta propositiva, marcando la escucha, algo muy presente en todas las campañas en general. Pero lo que ya quedo de lado son las chicanas en los actos multitudinarios, y el discurso de demostrar que sector es un peronismo más puro.

Pero fuera de esta bandera blanca, la estrategia de campaña se mantuvo en sus lineamientos, con una cabeza protagonista que guía los candidatos en actos multitudinarios, en acciones gubernamentales. Sólo cambio la figura, en este caso el nuevo Jefe de Campaña local, sería el gobernador Osvaldo Jaldo, en lugar de Juan Manzur, que hoy cumple su rol como Jefe de gabinete y Jefe de Campaña a nivel nacional.

También hay que destacar, que si bien discursivamente se quedaron con los lineamientos del Sí, buscando marcar una especie de redención en los resultados generales, a nivel local, decidieron aplicarlo en la figura de sus candidatos. Como en el caso de Sandra Mendoza, que en esta etapa tuvo un mayor rol protagónico. Bajo el eslogan de Sí, a Sandra, tuvo más presencia en un contexto donde la campaña de vacunación y la pandemia permite ventajas a sus compañeros de lista. Como es el caso de Pablo Yedlin y Rossana Chahla que por sus profesiones y roles políticos pueden aprovechar más este contexto.

En sintonía con los parámetros pero buscando objetivos distintos a la campaña nacional, el Frente de Todos se posiciona para mantener los casi 500 mil votos que obtuvieron en las PASO. De esta forma, si sostuvieran los resultados, llegarían al Congreso con dos diputados y dos senadores.