El Gobierno avanza en la negociación de un nuevo financiamiento internacional para cubrir vencimientos de deuda, en paralelo a la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo con el FMI, que habilita un desembolso cercano a los US$1000 millones aunque aún debe ser ratificado por el directorio del organismo. En ese contexto, el equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo se encuentra en Washington participando de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde busca consolidar respaldo externo y mejorar las condiciones de financiamiento para la Argentina.

Uno de los ejes centrales de las gestiones es un esquema de garantía impulsado por el Banco Mundial, que podría alcanzar hasta US$2000 millones y estaría destinado a refinanciar parte de la deuda. Desde el organismo explicaron que el objetivo es “ayudar a refinanciar una porción relevante de la deuda, reducir costos de financiamiento y crear mejores condiciones para un mayor flujo de inversión privada nacional e internacional”, aunque aclararon que la operación todavía debe ser aprobada por su directorio ejecutivo.

En la misma línea, el Banco Mundial ratificó su respaldo al rumbo económico del país y destacó el proceso de reformas en marcha. “En las Reuniones de Primavera, el Grupo Banco Mundial reafirmó su sólido apoyo a los esfuerzos de reforma de la Argentina para fortalecer las condiciones para el crecimiento, la inversión y la creación de empleo, incluidas medidas para mejorar las condiciones de financiamiento y reforzar la confianza de los mercados y los inversores”, señaló en un comunicado.

Según trascendió, el crédito en negociación tendría un plazo de seis años, con tres de gracia y una tasa cercana al 5%, respaldado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones. La estrategia apunta a conseguir financiamiento en mejores condiciones que las del mercado internacional, donde el riesgo país todavía se mantiene por encima de los 500 puntos.

En paralelo, el FMI confirmó el acuerdo técnico con la Argentina por la segunda revisión del programa vigente desde abril de 2025, paso previo clave para destrabar nuevos fondos. “El personal del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel técnico sobre la segunda revisión del programa, lo que abre la posibilidad de acceder a unos US$1000 millones”, informó el organismo.

De todos modos, el desembolso no será inmediato. La aprobación final depende del directorio del FMI, que deberá validar la evaluación técnica una vez que se completen una serie de medidas pendientes. “El directorio aprobará de forma definitiva la segunda revisión una vez concluidas las medidas pendientes”, indicó el organismo, sin precisar cuáles son esas condiciones.

Con este escenario, el Gobierno apuesta a reforzar su frente financiero en el corto plazo, combinando el aval del FMI con nuevas herramientas del Banco Mundial para sostener la estrategia económica y evitar tensiones en el cumplimiento de la deuda.