El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva que establece un nuevo régimen de aranceles recíprocos, con el que apunta a reconfigurar por completo el comercio internacional. La medida, que comenzará a regir a partir del jueves 3 de abril, implica un impuesto mínimo del 10% para todas las importaciones, incluidas las provenientes de la Argentina, y aranceles superiores para más de 60 países.

Durante un acto en la Casa Blanca, Trump presentó la decisión como un punto de inflexión. «Esta va a ser la era dorada de Estados Unidos», afirmó. El mandatario sostuvo que el objetivo es reactivar el empleo, repatriar industrias y terminar con lo que considera un desequilibrio estructural en la balanza comercial. «Vamos a romper barreras y recuperar nuestros trabajos. Este es uno de los días más importantes de nuestra historia», expresó frente a su gabinete.

Aranceles diferenciados para los principales socios

Además del piso general del 10%, el nuevo esquema impone cargas mucho más altas para algunos de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Según el detalle presentado por Trump:

  • China enfrentará un 34% de arancel;
  • la Unión Europea, 20%;
  • Corea del Sur, 25%;
  • Japón, 24%;
  • Taiwán, 32%.

También se aplicarán impuestos elevados a exportadores relevantes como India (26%), Vietnam (46%), Camboya (49%), Malasia (24%), Sudáfrica (30%), Suiza (31%) y varios otros países de Asia, Europa y África. En total, la lista abarca más de 20 países con aranceles superiores al 25%, lo que marca el inicio de una posible nueva guerra comercial a escala global.

Según Trump, el criterio para fijar los porcentajes se basa en la diferencia entre lo que esos países exportan a Estados Unidos y lo que importan. «Si ellos nos lo hacen a nosotros, nosotros se lo hacemos a ellos», sentenció.

Cambios clave en la industria automotriz

La Casa Blanca también confirmó que, a partir del jueves 3 de abril, entrarán en vigencia aranceles del 25% para automóviles y camionetas importados. En tanto, los componentes y repuestos de vehículos estarán alcanzados por la misma tasa a partir del 3 de mayo.

La medida impactará en motores, transmisiones, sistemas eléctricos y otras piezas clave. Sin embargo, habrá excepciones para vehículos que cumplan con las reglas del tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, que sólo tributarán el contenido no estadounidense.

El Departamento de Comercio tendrá un plazo de 90 días para revisar el listado y evaluar posibles ampliaciones, también a pedido de los fabricantes locales. La intención del Ejecutivo es fomentar el ensamblado y la fabricación dentro del país, minimizando la dependencia de partes extranjeras.

Efecto inmediato en los mercados

Pese a la expectativa generada, Wall Street reaccionó con optimismo al anuncio. El Dow Jones cerró con una suba del 0,56%, el S&P 500 ganó 0,67% y el Nasdaq trepó 0,87%, en una jornada en la que los mercados se mostraron atentos pero no sorprendidos. Los analistas consideran que las medidas ya habían sido parcialmente descontadas, aunque persiste la incertidumbre sobre las represalias que podrían tomar otras potencias comerciales.