El caso $LIBRA no solo dejó al descubierto la trama detrás de una criptomoneda promocionada por Javier Milei. También frenó una serie de proyectos comerciales que, según documentos hallados en la causa, buscaban explotar la figura presidencial con eventos exclusivos, membresías de hasta USD 50.000 y una línea de merchandising que iba desde anteojos y remeras hasta banderines y bebidas energizantes.

Detrás de esos planes aparecían Mauricio Novelli y sus socios, que después del Tech Forum de octubre de 2024 ya proyectaban una agenda de negocios mucho más ambiciosa para 2025. El éxito de aquel encuentro, que tuvo a Milei como orador principal, abrió paso a nuevas ideas: una segunda edición del foro, una “Expo Finance” orientada al mundo Forex y experiencias VIP en locaciones secretas para sponsors y empresarios.

Membresías de lujo y cócteles reservados

La estructura comercial contemplaba distintos niveles de acceso para quienes quisieran participar de esos eventos. En los borradores promocionales secuestrados de los dispositivos de Novelli aparecían membresías que podían superar los USD 50.000, además de una categoría superior, llamada Diamond, cuyas condiciones debían negociarse en forma directa con los organizadores.

La propuesta ofrecía acceso VIP, cócteles privados y actividades reservadas para figuras del sector financiero y tecnológico. La idea de “experiencia exclusiva” era una de las claves del esquema. Todo giraba alrededor de una mezcla de negocios, cercanía con el poder y uso de la figura presidencial como anzuelo para captar sponsors y asistentes de alto perfil.

Del foro a una marca Milei

En paralelo a los eventos, los organizadores avanzaban con un proyecto de merchandising vinculado directamente a la imagen del Presidente. Un documento interno fechado en septiembre de 2024, bajo el nombre “Project: Merchandise JM”, detallaba la creación de una línea de productos que incluía remeras, gorras, mochilas, anteojos de sol, banderines, pilotos y hasta bebidas energizantes.

El plan tenía ambiciones internacionales. La distribución apuntaba a la Argentina, España y Estados Unidos, y contemplaba una estética propia, con logo, emblema, slogan y colores asociados a la identidad libertaria. Incluso se encontraron bocetos de góndolas para supermercados y propuestas de comercialización a través de Mercado Libre y una tienda online propia.

Un negocio con datos y afinidad política

Según los intercambios internos analizados en la causa, la estructura comercial no se limitaba a vender productos. También incluía el desarrollo de una base de datos de clientes para obtener información sobre preferencias políticas y difundir mensajes alineados con el Gobierno. Esa parte del proyecto expone un costado todavía más delicado: la posibilidad de convertir el consumo de merchandising en una herramienta de segmentación ideológica.

En uno de los textos incorporados a la investigación, se planteaba la idea de “licenciar” la marca Milei. Novelli, según consta en mensajes de WhatsApp, consideraba que podía encargarse de conseguir la aprobación presidencial, aunque admitía resistencias dentro del entorno del jefe de Estado. Sin ese aval, el plan no podía avanzar formalmente.

$LIBRA fue el único proyecto que sí llegó a salir

De todos los negocios imaginados, el primero y único que logró ver la luz fue la criptomoneda $LIBRA. El lanzamiento ocurrió el 14 de febrero de 2025, cuando Milei la promocionó en la red X con un mensaje publicado a las 19.01 y un enlace para adquirirla. Lo que vino después ya es conocido: el escándalo pulverizó la continuidad de los demás proyectos.

A partir de ese episodio, las ideas de eventos VIP, ferias exclusivas y productos con la imagen presidencial quedaron congeladas. No habían pasado todavía de la etapa de borradores, modelos comerciales y acuerdos legales en preparación. Pero el material encontrado muestra que el plan existía y que se estaba trabajando activamente para convertirlo en un negocio de escala.

La pericia y la pelea judicial por la prueba

La investigación judicial que derivó de esa trama incluyó la extracción y análisis de 812,72 GB de información digital. El informe pericial de la DATIP sumó 8.669 páginas de comunicaciones y 4.193 archivos, una dimensión que da cuenta del volumen del material bajo estudio.

La defensa de Novelli, encabezada por el abogado Daniel Rubinovich, ya impugnó esa pericia. Sostiene que se incorporó información privada y material protegido por secreto profesional, por lo que pidió que se suspenda cualquier uso judicial o extrajudicial hasta que se resuelva la nulidad. Ese planteo abrió una nueva disputa dentro del expediente y ahora el fiscal Eduardo Taiano deberá opinar sobre la validez de la prueba.