Condenaron al Gobierno de Mendoza por el caso de una nena que terminó internada tras sufrir bullying escolar
Una nena de 11 años que asistía a una escuela pública de Godoy Cruz, Mendoza, fue víctima de bullying durante más de un año. Sufrió golpes, empujones, insultos y agresiones físicas por parte de un compañero, lo que derivó en una crisis de ansiedad que obligó a internarla en el Hospital Notti, el principal centro pediátrico de la provincia. Cuatro años después, la Justicia condenó al Gobierno de Mendoza por no actuar ante las reiteradas denuncias de la familia.
El fallo fue dictado por el Tribunal de Gestión Asociada Segundo, que concluyó que la Dirección General de Escuelas no aplicó protocolos adecuados ni brindó contención psicológica a la alumna, identificada con las iniciales A.C. Según el expediente, el colegio se limitó a realizar actas y sugerir que la víctima evitara compartir recreos con su agresor.
«La escuela no tenía herramientas para abordar el problema ni actuó con la urgencia que el caso requería», señaló la jueza Jorguina Iermoli Blanco en la sentencia, fechada el 19 de junio de 2025.
La situación se agravó y derivó en una internación
El acoso comenzó en 2021 y se extendió durante todo el ciclo lectivo siguiente. A pesar de los pedidos de intervención, el establecimiento mantuvo a ambos alumnos en el mismo turno escolar. Fue recién después de que la nena fuera trasladada de urgencia al hospital por una crisis emocional —con temblores, hematomas y llanto incontenible— que las autoridades decidieron cambiarla de turno. No así al agresor. El cambio forzado también le costó a la víctima perder contacto con sus amigos y compañeros del turno tarde.
Durante el juicio, la defensa de la familia —representada por el abogado Andrés Miranda— solicitó que el caso fuera abordado con perspectiva de género, al tratarse de una situación de violencia ejercida por un varón contra una compañera. Además, se reclamó una reparación por daño moral y gastos médicos.
La jueza hizo lugar al planteo y ordenó al Estado provincial indemnizar a la familia con $3.717.781, más intereses acumulados desde los hechos ocurridos.
Testimonios estremecedores
Los relatos aportados al juicio reconstruyeron una situación de maltrato sistemático. Hubo descripciones de empujones en la escalera, golpes, zancadillas, escupitajos y hasta un ataque con alcohol en los ojos dentro del aula. Las docentes, según los testimonios, actuaban con temor frente a la familia del agresor y optaban por “dejar las cosas así”.
Una psicóloga que asistió a la víctima declaró que la nena aún sufre secuelas emocionales, dificultad para confiar en sus pares y generar vínculos. El fallo también resaltó que la escuela no ofreció contención psicológica ni activó mecanismos como las “Asambleas de Aula” previstas en el Acuerdo de Convivencia Escolar.
La condena representa un llamado de atención para las instituciones educativas ante casos de bullying, y subraya la responsabilidad del Estado cuando no se protege a las víctimas. Para la familia de A.C., la sentencia llega tarde, pero implica un reconocimiento al sufrimiento vivido y una señal para evitar futuras negligencias.