Desde el primer viernes de enero comenzó a regir un cambio relevante en la política cambiaria. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó el mecanismo de actualización de las bandas dentro de las cuales flota el dólar oficial, con el objetivo de ganar flexibilidad, extender el esquema vigente y mejorar la acumulación de reservas en un año financiero exigente.

A continuación, las principales preguntas y respuestas para entender cómo funciona el nuevo sistema.

¿Qué cambió en el esquema cambiario desde enero de 2026?

Desde el 2 de enero, el piso y el techo de las bandas cambiarias dejaron de ajustarse a un ritmo fijo. A partir de ahora, se actualizan automáticamente según la inflación pasada, lo que amplía progresivamente el margen de flotación del dólar oficial.

¿Cómo se actualizan las bandas del dólar?

Las bandas se ajustan en función del último dato de inflación informado por el INDEC, con un rezago de dos meses. Es decir, los movimientos del corredor cambiario reflejan la evolución previa de los precios y no una pauta predeterminada.

¿Cuáles son los valores de las bandas en enero?

De acuerdo con el sendero oficial informado por el BCRA, durante enero:

  • El piso de la banda desciende gradualmente desde $914,78 hasta alrededor de $894.
  • El techo sube desde $1.529 hasta cerca de $1.563.

Esto implica una ampliación progresiva del corredor cambiario, que habilita mayor oscilación del tipo de cambio oficial.

¿Se trata de un cambio de régimen cambiario?

No. Economistas y analistas privados coinciden en que no hay un cambio de régimen. Se trata de un ajuste dentro del esquema vigente, pensado para darle mayor flexibilidad y sostener el ancla cambiaria en un contexto de escasez de reservas.

¿Cuál es el objetivo central del nuevo esquema?

El objetivo principal es permitir la acumulación de reservas sin perder el control del tipo de cambio, que continúa siendo una de las anclas clave del proceso de desinflación, junto con el equilibrio fiscal.

¿Por qué es tan importante acumular reservas?

Porque la falta de dólares sigue siendo el principal condicionante del programa económico. La sostenibilidad del esquema cambiario depende de que el Banco Central pueda recomponer reservas sin generar presiones inflacionarias ni saltos bruscos del dólar.

¿De dónde podrían venir los dólares en 2026?

Según estimaciones privadas, los ingresos de divisas podrían provenir de:

  • Colocaciones de deuda.
  • Inversión extranjera directa.
  • Flujos financieros.
  • Una mayor demanda de dinero que habilite al BCRA a comprar dólares sin emitir en exceso.

¿Qué impacto tiene el cambio sobre el mercado financiero?

El nuevo esquema modifica los incentivos. Bajo el sistema anterior, los instrumentos en pesos a tasa fija tenían una cobertura implícita frente a la volatilidad cambiaria. Con bandas más amplias, los inversores podrían exigir tasas más altas, sobre todo si no se materializa el ingreso de capitales.

¿Puede afectar a la inflación?

En principio, los analistas descartan un impacto directo e inmediato sobre los precios. Sin embargo, advierten que el tipo de cambio sigue siendo la principal ancla nominal y que su credibilidad continúa siendo frágil mientras las reservas sigan siendo bajas.

¿Qué postura tendrá el BCRA frente a la inflación?

El Banco Central anticipó que durante 2026 mantendrá un sesgo monetario contractivo mientras la inflación local supere a la internacional. La política monetaria se calibrará según la evolución de los precios, la actividad económica y la demanda de dinero.

¿Qué rol juega el acuerdo con el FMI?

La dinámica cambiaria está directamente vinculada a la negociación con el Fondo Monetario Internacional. En la última revisión, el FMI flexibilizó la meta de acumulación de reservas, pero el Gobierno buscará redefinir los objetivos en febrero. La credibilidad del sistema de bandas será central en esa discusión.

¿Qué desafíos financieros enfrenta el Gobierno en el corto plazo?

Durante enero vencen alrededor de US$4.200 millones con bonistas privados. Además, el BCRA debería acumular hasta US$12.000 millones para cumplir las metas con el FMI, cifra que podría ampliarse si se activa un eventual swap con Estados Unidos.

¿Está prevista una liberación total del cepo cambiario?

Por ahora, no. El Gobierno condiciona una flexibilización más profunda del mercado de cambios a avances en el equilibrio cambiario y a un mejor acceso del Tesoro a los mercados internacionales.

¿De qué depende la sostenibilidad del nuevo esquema?

El esquema será sostenible en la medida en que la economía logre generar suficientes divisas para sostener la estabilidad cambiaria y avanzar en la acumulación de reservas sin perder credibilidad.