La Argentina expuso sus argumentos ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York en la causa por la expropiación de YPF. Fue una audiencia clave dentro del litigio internacional que mantiene al país en riesgo de pagar una indemnización de hasta USD 18.000 millones, según el fallo dictado en primera instancia por la jueza Loretta Preska en 2023.

El tribunal integrado por los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson escuchó durante casi dos horas los alegatos de las partes. En la sala 1703 del edificio Thurgood Marshall, en Manhattan, se enfrentaron los representantes legales del Estado argentino y los de Burford Capital, el fondo británico que compró los derechos para litigar contra el país.

En representación del Estado estuvieron los subprocuradores del Tesoro Juan Ignacio Stampalija y Julio Pablo Comadira, junto al abogado Robert Giuffra, del estudio Sullivan & Cromwell. Del lado contrario, la defensa de Burford estuvo encabezada por Paul Clement, reconocido jurista estadounidense.

“Esto es el Superbowl”: así se vivió el juicio

El propio Giuffra describió la jornada como “el Superbowl” del derecho internacional, en alusión a la magnitud del caso. Según los presentes, su intervención fue sólida y logró responder con solvencia las 23 preguntas directas de los magistrados. Los jueces mostraron un profundo conocimiento del expediente, concentrando sus cuestionamientos en tres ejes: la diferencia entre el derecho público y privado argentino, la jurisdicción aplicable y la metodología del cálculo de daños.

“Consideramos que este caso nunca debió resolverse en una corte estadounidense, ya que todos los puntos en disputa giran en torno a reglas locales”, afirmó Giuffra, insistiendo en que el fallo de Preska “inventó un remedio sin precedentes no autorizado por la ley argentina”.

El debate por la jurisdicción y el “forum non conveniens”

Uno de los momentos más técnicos de la audiencia fue la discusión sobre el principio de forum non conveniens, que determina la competencia territorial del caso. Para la defensa argentina, el reclamo debería resolverse en Buenos Aires, mientras que Burford sostiene que la justicia neoyorquina es el foro adecuado.

Giuffra remarcó que “los reclamos de los demandantes son exclusivamente de derecho argentino” y que el fallo del Distrito Sur de Nueva York “es el mayor dictado nunca contra un Estado soberano por esa jurisdicción”. En contraposición, Clement argumentó que “no hay ningún texto en el derecho local que establezca remedios exclusivos” y que la elección del foro estadounidense se justifica por los “riesgos procesales” en la Argentina.

Burford bajo presión y caída en los mercados

La jornada dejó señales interpretadas como desfavorables para Burford Capital. Al cierre de la audiencia, las acciones del fondo cayeron casi 10% en la Bolsa de Londres, lo que reflejó la incertidumbre sobre el resultado del proceso.

Los analistas financieros señalaron que la estrategia argentina consiguió instalar dudas entre los jueces sobre la jurisdicción del caso y el carácter bilateral de las obligaciones del estatuto de YPF. Si la Corte de Apelaciones aceptara revisar esos puntos, podría revertir —total o parcialmente— la condena inicial.

Un litigio con impacto político y económico

El caso YPF representa uno de los juicios más costosos en la historia judicial argentina. La condena original por USD 16.000 millones equivale a casi un tercio de las reservas brutas del Banco Central. El resultado de la apelación podría conocerse recién en 2026, y marcará el desenlace de una batalla judicial iniciada tras la expropiación de la petrolera dispuesta por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012.

Mientras tanto, en el país, el Gobierno mantiene una defensa cerrada del accionar de su equipo jurídico. “Se trata de una cuestión de soberanía y de respeto por el derecho argentino”, repiten en la Procuración del Tesoro.