La Cámara Federal de Casación Penal confirmó este jueves la pena unificada de trece años de prisión contra el ex secretario de Obras Públicas José Francisco López, uno de los emblemas de la matriz de corrupción kirchnerista. El fallo desestima el último intento de su defensa para reducir la condena y ratifica la integración de tres sentencias firmes: enriquecimiento ilícito, administración fraudulenta y portación ilegal de arma.

La resolución fue adoptada por mayoría en la Sala IV, integrada por los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña. En disidencia parcial, Mariano Borinsky propuso bajar la pena a doce años al considerar atenuantes personales del exfuncionario.

Un fallo que consolida todas las condenas previas

El caso llegó a Casación luego de que el Tribunal Oral Federal Nº 2 unificara en agosto las tres condenas firmes que acumulaba López, fijando una única pena de trece años, multas, inhabilitaciones perpetuas y restricciones para portar armas. Su defensa alegó falta de fundamentos y un cálculo “aritmético” en lugar del método previsto para la unificación de penas.

Los camaristas rechazaron todos los argumentos. Hornos sostuvo que los planteos “no resultan suficientes para controvertir lo resuelto”, y remarcó que no hubo arbitrariedad en la aplicación de los artículos del Código Penal que regulan la individualización y composición de penas.

La gravedad institucional del caso López

El tribunal fue enfático al subrayar el peso institucional de los hechos investigados. Hornos remarcó que los delitos de corrupción “deslegitiman la democracia representativa”, afectan al patrimonio público y exigen severidad. Recordó sus propios precedentes en los que advirtió que estas maniobras producen efectos “insidiosos” que trascienden a toda la sociedad.

Barroetaveña coincidió en que la defensa no logró demostrar arbitrariedad y valoró que cada proceso había fijado pautas claras para la determinación de pena. Por lo tanto, no correspondía revisar nuevamente cuestiones ya resueltas.

El episodio de los bolsos: un símbolo de la corrupción kirchnerista

López fue condenado en 2019 por enriquecimiento ilícito en la causa de los “bolsos del convento”, donde quedó acreditado un incremento patrimonial injustificable. En la madrugada del 14 de junio de 2016 fue detenido en el Monasterio Nuestra Señora de Fátima, en General Rodríguez, mientras arrojaba bolsos repletos de dólares —casi nueve millones—, joyas y un arma de fuego. Las imágenes registradas por cámaras de seguridad se volvieron uno de los íconos más elocuentes del escándalo de corrupción.

En 2022 sumó otra condena por administración fraudulenta en el expediente “Vialidad”, derivado del direccionamiento de obra pública en Santa Cruz. La tercera pena firme fue dictada en 2017 por portación ilegal de un arma calibre .22, secuestrada aquella misma noche en el convento.

El planteo de Borinsky y la situación actual de López

En su disidencia, Borinsky propuso reducir la pena a doce años al ponderar la edad de López, su tratamiento psicológico, la ausencia de antecedentes penales previos y la estabilidad familiar. También tomó en cuenta que se encontraba bajo libertad condicional hasta que fue detenido nuevamente en 2025 tras la confirmación de la sentencia en “Vialidad”.

Pese a ese voto, la mayoría dejó firme la condena unificada. López seguirá alojado en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde cumple su pena mientras enfrenta el juicio por la causa “Cuadernos”.