Brasil sumó esta semana un nuevo hito en su programa de modernización naval con la presentación del “Almirante Karam”, el cuarto submarino construido en el astillero de la Marina ubicado en Ilha da Madeira, en las afueras de Itaguaí, estado de Río de Janeiro. La nave fue desarrollada íntegramente en territorio brasileño bajo la supervisión de la firma francesa Naval Group, que desde 2008 acompaña el programa PROSUB.

La ceremonia estaba prevista con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pero el mandatario no pudo asistir por razones de agenda tras su regreso de la cumbre del G20 en Sudáfrica. Aun así, las autoridades navales encabezaron un acto que destacó dos logros: la botadura del “Almirante Karam” y la presentación del armamento del “Tonelero”, el tercer submarino Scorpene adquirido por el país.

Cómo es el nuevo submarino y qué rol cumplirá

Con más de dos mil trabajadores involucrados en su desarrollo, el “Almirante Karam” ya fue puesto en el agua y comenzó su fase operativa inicial. El sumergible se integrará a las tareas de vigilancia de la denominada “Amazonia Azul”, el vasto territorio marítimo que Brasil considera estratégico por sus recursos energéticos, pesqueros y de biodiversidad.

La Marina destacó que el Complejo Naval de Itaguaí se consolidó como la mayor y más moderna base de construcción y mantenimiento de submarinos en América Latina. Allí también fueron desarrollados el Riachuelo (S40), el Humaitá (S41) y el propio Tonelero, todos de propulsión diésel-eléctrica.

El camino hacia el primer submarino nuclear

La fase actual del PROSUB marca un punto de transición: Brasil ya se prepara para iniciar la construcción de su primer submarino de propulsión nuclear, que llevará el nombre “Álvaro Alberto”. Si el proyecto mantiene su cronograma, debería estar listo para 2033 y convertiría al país en el primero de la región en operar un navío de estas características.

Las diferencias respecto a los modelos convencionales son notables. Los submarinos nucleares pueden alcanzar velocidades superiores, permanecer más tiempo sumergidos y operar con mayor autonomía, sin la necesidad de emerger para recargar baterías. La Marina considera esta capacidad clave para ampliar su poder de vigilancia y disuasión en el Atlántico Sur.

Una ceremonia cargada de simbolismo

El acto fue encabezado por el jefe de la Armada, almirante de escuadra Arturo Fernando Bettega Corrêa. También asistieron el ministro de Defensa, José Múcio Monteiel; la presidenta del Tribunal Superior Electoral, Cármen Lúcia Antúnez Rocha; y el comandante de la Marina, Marcos Sampaio Olsen.

Siguiendo la tradición naval, fue Lúcia quien estampó una botella de champaña contra el casco del submarino antes de su botadura. Luego, se tomó juramento a las autoridades que quedarán a cargo del “Almirante Karam” y del “Tonelero”. Es decir, dando inicio formal a la etapa operativa de ambos navíos.

Tecnología francesa y desarrollo local

Los cuatro submarinos fueron diseñados por Naval Group, principal fabricante de la Armada francesa, pero incorporan ingeniería brasileña. Y un sistema productivo que desde 2008 demandó una millonaria modernización del complejo naval.

Directivos de la compañía participaron de la ceremonia, entre ellos su CEO, Pierre Eric Pommelet. La vicepresidenta ejecutiva Marie-Laure Bourgeois; y el vicepresidente de Submarinos, Laurent Espinasse. La empresa —con más del 60% de participación estatal en su capital accionario— mantiene con Brasil un acuerdo que prevé transferencia tecnológica y asistencia continua.

Una inversión a largo plazo

El programa PROSUB incluye una inversión estimada de hasta 25.000 millones de reales (unos USD 4.472 millones). Con la etapa convencional concluida, el desafío ahora se focaliza en el desarrollo del submarino nuclear “Álvaro Alberto”. Un proyecto de envergadura que dependerá de la estabilidad presupuestaria y política de los próximos años.

Mientras tanto, el “Almirante Karam” iniciará sus pruebas de adaptación en alta mar. Y antes de su transferencia definitiva al Sector Operacional de la Marina de Brasil.