El banco de inversión BNP Paribas, uno de los mayores grupos financieros de Europa, decidió cerrar su apuesta por una suba del dólar frente al peso argentino luego de sufrir pérdidas por 1,2 millones de dólares. La entidad había mantenido una posición larga en contratos futuros de dólar (USDARS) y resolvió abandonarla tras la intervención directa del Tesoro de Estados Unidos en el mercado cambiario local, lo que provocó una apreciación repentina del peso.

Según el informe interno titulado «Argentina: Exiting our long USDARS position», firmado por los estrategas Mario Castro y Guanchen Xie, el banco determinó liquidar su posición al tipo de cambio de $1.465 por dólar, lo que implicó una pérdida del 8,1%. “Nuestra operación larga alcanzó el nivel de stop-loss, por lo que cerramos en $1.465, registrando una pérdida de USD 1,2 millones”, detalla el documento.

La jugada que no salió como esperaban

La estrategia de BNP Paribas consistía en comprar futuros de dólar a $1.605, apostando a una devaluación que llevaría el tipo de cambio a $1.845,8 hacia diciembre. El escenario se revirtió abruptamente tras el anuncio del Departamento del Tesoro estadounidense, que comunicó su intervención directa en los flujos financieros argentinos y el cierre de la línea swap con el Banco Central (BCRA).

Ese movimiento externo alteró las expectativas del mercado: el peso se fortaleció de manera temporal, obligando al banco francés a desarmar su posición para evitar mayores pérdidas. El informe reconoce que “la participación directa del Tesoro de Estados Unidos probablemente mantendrá bajo control la depreciación del peso argentino al menos hasta el día de las elecciones, el 26 de octubre”.

Perspectivas para el peso tras los comicios

A pesar del revés financiero, BNP Paribas mantiene una visión debilitada del peso argentino en el mediano plazo. En su análisis, los estrategas consideran que un tipo de cambio más flexible y una moneda más débil son condiciones necesarias para garantizar un equilibrio macroeconómico sostenible.

“Seguimos creyendo que un peso más débil, bajo un régimen de libre flotación y acumulación de reservas internacionales, es indispensable para un marco económico estable”, sostiene el informe. En esa línea, el banco anticipa que una vez superada la coyuntura electoral, el peso retomará un proceso gradual de depreciación controlada.

Contexto financiero y causas del cierre

La apuesta original de BNP Paribas se apoyaba en el contexto previo a la intervención: una apreciación del peso impulsada por ingresos de divisas del agro y reducciones temporales de impuestos a la exportación, que generaron flujos extraordinarios de dólares. Al revertirse esas medidas y sumarse el anuncio del Tesoro estadounidense, la estrategia quedó fuera de rango técnico.

En su comunicación a clientes, el banco admitió que la salida respondió a su protocolo interno de control de riesgo (stop-loss), un mecanismo diseñado para limitar pérdidas automáticas en contextos de alta volatilidad. “Aunque mantenemos una visión estructuralmente depreciatoria, la coyuntura requiere disciplina y prudencia táctica”, explicó el informe.

El documento también destaca que la coordinación entre Washington y Buenos Aires modificó las condiciones del mercado financiero local. Fuentes citadas por Bloomberg y Reuters confirmaron que la intervención externa y el fin del swap con el Tesoro estadounidense influyeron en la inesperada estabilidad del peso durante las últimas semanas.

Implicancias para los inversores

Analistas del sector sostienen que la decisión del banco francés refleja el nuevo equilibrio de poder financiero en torno a la economía argentina, donde la asistencia y la supervisión de organismos internacionales actúan como freno a movimientos bruscos del tipo de cambio.

“BNP Paribas prefirió absorber pérdidas ahora antes que exponerse a una prolongada volatilidad en un mercado muy intervenido”, explicaron operadores de Nueva York.

En el cierre del informe, el banco reafirma que su perspectiva de mediano plazo sigue siendo negativa para el peso, al anticipar que “una corrección más pronunciada será inevitable” una vez que las autoridades locales reduzcan la intervención y permitan una flotación más libre del tipo de cambio.