En el marco de cruces mediáticos e internas dentro del Frente de Todos, se celebró el primer Congreso Partidario en la ciudad de Resistencia, Chaco. Encabezado por el gobernador de la provincia, Jorge Capitanich y el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, durante el encuentro llamaron a la unidad del espacio y recordaron que la última vez que el FDT se presentó dividido en un contexto electoral, ganó Mauricio Macri.

El mandatario nacional en su discurso hizo referencia a la grieta dentro del espacio, aseverando que no tienen diferencias de fondo pero que «aparecen en las formas» y que el verdadero enemigo del bloque oficialista «es la derecha maldita que quiere volver a someter al pueblo argentino». También recordó el escenario electoral de las PASO en 2015 cuando el oficialismo fue dividido en tres listas (Scioli, Massa y Randazzo) del cual resulto el triunfo de Juntos por el Cambio, encabezado por Mauricio Macri.

«El día que nos dividimos Macri fue presidente. Nunca más deben dividirnos. Entre nosotros no hay enemigos, habrá diferencias, pero aprendimos a convivir con ellas” expresó, llamando a la unidad del espacio. En el medio de las tensiones por el aumento del piso del Impuesto a las Ganancias, Fernández hizo hincapié en la «herencia» de la gestión anterior y de la deuda con el FMI, resaltando la facilidad con la que «destruyeron el trabajo y el salario de los trabajadores en tan sólo cuatro años. Eso fue lo que heredamos y apenas lo empezamos a transitar nos encontramos con la pandemia”.

Cerró su discurso manifestando su gestión respecto a las negociaciones con el FMI, sentenciando que la deuda se pudo pagar «y no hubo ninguna reforma previsional, laboral ni del Estado”, pero que no quería ”más deuda en la Argentina con el Fondo Monetario”.