A un año de la muerte de Francisco, Milei lo homenajeó desde Israel: «Abrazo a la distancia, Santo Padre»
El presidente Javier Milei recordó al papa Francisco al cumplirse un año de su muerte y le dedicó un mensaje desde Israel, donde desarrolla su agenda oficial. “Abrazo a la distancia, Santo Padre”, escribió en su cuenta de X, junto a imágenes de un encuentro que había mantenido con el entonces líder de la Iglesia Católica.
En el mismo posteo, el mandatario definió a Jorge Bergoglio como “el argentino más importante de toda la historia”, en una señal de reconocimiento a su figura y legado. El mensaje fue publicado minutos después de su visita al Santo Sepulcro, donde se lo vio en actitud de recogimiento, con los ojos cerrados, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y parte de su comitiva.
La conmemoración se dio en el marco de su estadía en Israel por las celebraciones del 78° Día de la Independencia, donde también mantuvo reuniones oficiales y actividades institucionales.
Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel también recordó al Sumo Pontífice con un mensaje cargado de contenido religioso y político. “Llevó la voz de la Argentina al mundo, recordándonos la importancia de la fe, la dignidad humana y el compromiso con quienes más sufren”, expresó.
“Para los católicos, su partida nos pone frente al misterio de la vida eterna y nos invita a renovar la esperanza en la promesa de Dios”, agregó, al tiempo que definió a Francisco como “una figura histórica cuya huella traspasó todas las fronteras y motivó a generaciones”.
Villarruel cerró con una reflexión final: “Elevo una oración por el eterno descanso de su alma, con la convicción de que debemos seguir trabajando por una Argentina que defienda la vida, la familia y la dignidad de cada persona. Que su legado nos impulse a perseverar en el camino de la fe, el servicio y el amor a la Patria. Su recuerdo siempre prevalecerá entre nosotros”.
El aniversario reactivó el recuerdo de una figura central para la Argentina y el mundo, cuyo impacto sigue presente tanto en el plano religioso como en el político.