A pesar del respaldo de EE.UU. para calmar los mercados, empresarios reclaman medidas que impulsen la actividad
El anuncio del swap por 20.000 millones de dólares entre el Gobierno argentino y el Tesoro de Estados Unidos, junto con la compra de bonos nacionales por parte de Washington, generó un alivio inmediato en los mercados financieros. La confirmación realizada por el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, fue interpretada como un respaldo político y económico clave para Javier Milei y permitió bajar el riesgo país, estabilizar el dólar y sostener la suba de bonos y acciones.
Aunque el gesto fue valorado como un punto de inflexión para dar certidumbre en un escenario marcado por semanas de tensión cambiaria, referentes de distintos sectores remarcaron que el desafío pendiente es traducir la calma financiera en reactivación económica.
Impacto en la industria y la producción
Desde la Unión Industrial Argentina, su presidente Martín Rappallini sostuvo que la medida es positiva, pero insuficiente si no se acompaña con cambios estructurales. «Esperamos que traiga tranquilidad a los mercados y un descenso en las tasas, que son fundamentales para que mejoren la actividad y el consumo. Sería importante también avanzar hacia una competitividad mayor eliminando retenciones a las exportaciones industriales», afirmó.
En la misma línea, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, advirtió que la estabilización no alcanzará si no se toman medidas adicionales. «Hay que dividir el problema en dos partes: uno es el frente financiero, que tiene que estar tranquilo para que el resto de la economía funcione. Pero la falta de crecimiento se mantendrá si no se realizan cambios concretos en la política económica», indicó.
El respaldo político de Trump y su efecto en el agro
Desde la Sociedad Rural Argentina, el vicepresidente Marcos Pereda destacó el valor del apoyo explícito del expresidente Donald Trump a Milei. «El fuerte apoyo de Trump, algo que él mismo reconoció no haber hecho con casi ningún otro líder, ayudó a calmar los mercados y a sostener la estabilidad necesaria para que el Presidente continúe adelante con el mandato que le otorgó la gente», señaló.
Para Pereda, se trata de una señal que despeja incertidumbre y puede funcionar como incentivo para la inversión y la producción. «El respaldo internacional es positivo, pero ahora el foco debe estar en generar condiciones para que esa confianza se traduzca en desarrollo», subrayó.
Comercio y bancos también marcaron condiciones
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, puso el acento en el efecto inmediato en los activos financieros. «Es muy valioso el apoyo que recibió nuestro país. Las significativas mejoras que experimentaron los bonos lo dejan en claro», dijo. Sin embargo, remarcó que el verdadero desafío es consolidar un orden macroeconómico que sustente esas mejoras.
Desde el sistema financiero, el titular de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Javier Bolzico, destacó el nivel del respaldo y los montos comprometidos. «El anuncio tiene un gran impacto. No solo son recursos financieros, también es la contundencia del apoyo político de Estados Unidos hacia Argentina», planteó. Según explicó, esto podría derivar en mayor inversión extranjera directa y activar apoyos adicionales de organismos internacionales como el Banco Mundial y el BID.