Hugo Colace finalizó su ciclo como entrenador de Atlético Tucumán y aseguró que se va “triste, pero tranquilo” tras la decisión adoptada por la dirigencia. Su salida del Decano se produjo luego de una dura derrota frente a Belgrano en Córdoba.

Tras comunicarle la noticia al plantel, el DT expresó sus sensaciones: “Me voy tranquilo, pero la verdad es que estoy triste. Obviamente queríamos otros resultados, pero me quedo con que el equipo tuvo una identidad y un modelo de juego que, lamentablemente, no se vio reflejado en los goles ni en los puntos”.

Colace recordó el momento más delicado de su gestión, cuando asumió en plena pelea por la permanencia. “Agarré un fierro muy caliente. Me tuve que parar delante de los muchachos en un partido decisivo para mantener la categoría contra Godoy Cruz. Me llevo el recuerdo de esa tarde increíble; tuvimos la suerte de dejarlos en Primera y me parece que es lo máximo que pude haberle dado al club”, afirmó.

La salida le fue comunicada por el presidente Mario Leito tras el último encuentro. “Me hubiese gustado seguir con este proyecto, claro que sí, pero entiendo que el fútbol es esto en todos lados. Es triste y muchas veces ingrato, pero es lo que elegimos”, sostuvo.

Pese al final de su etapa en el banco de Primera, la puerta del club no quedó cerrada. Leito le ofreció integrarse a la estructura juvenil de la institución. “Tengo que pensarlo y evaluar con mi equipo qué vamos a hacer. Es muy reciente para dar una respuesta. Que exista ese ofrecimiento demuestra que hicimos cosas buenas y que hay un proyecto a futuro”, explicó.

Se cierra así una etapa marcada por la lucha por la permanencia y la búsqueda de una identidad futbolística que no logró traducirse en resultados sostenidos, pero que dejó, según el propio entrenador, bases para el futuro del Decano.