La Finalissima entre la selección argentina y España entró en zona de incertidumbre luego de que la federación de Catar suspendiera sus torneos locales por la escalada del conflicto en Medio Oriente. El estadio Lusail de Doha, previsto como sede del partido del 27 de marzo, quedó en duda y se activaron gestiones contrarreloj.

En ese contexto, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) acercó una propuesta concreta: disputar el encuentro en el Estadio Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid. Sin embargo, desde el entorno de la Asociación del Fútbol Argentino no habrían dado el visto bueno, ya que también pretenden mantener la posibilidad de organizar el partido antes del Mundial.

Las sedes que suenan con fuerza

Mientras se negocia entre federaciones, UEFA y Conmebol, surgieron distintas alternativas:

  • Estadio Santiago Bernabéu (Madrid) – La opción impulsada por España.
  • Wembley Stadium (Londres) – Toma fuerza tras la experiencia de 2022, aunque no estaría disponible ese día por otro compromiso internacional.
  • Otros estadios de Londres, que cuentan con infraestructura para eventos de alto perfil.
  • Una propuesta formal desde Marruecos, que perdió impulso por tensiones ligadas a la candidatura ibérica para el Mundial 2030.

Quedaron descartadas ciudades como Miami y Nueva York por la coyuntura geopolítica y cuestiones logísticas.

Un duelo clave antes del Mundial

El partido enfrentará a la campeona del mundo 2022, dirigida por Lionel Scaloni, y a la vigente campeona de la Eurocopa, conducida por Luis de la Fuente. Ambos seleccionados consideran este cruce una prueba determinante antes del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

Incertidumbre por la sede de la Finalissima

Desde España reconocen el clima de incertidumbre: “Sabemos que se está negociando. Si no se puede jugar allí, habrá que buscar otra sede”, admitió De la Fuente.

Si no se alcanza un acuerdo en los próximos días, tanto Argentina como España deberán reorganizar sus agendas y buscar rivales alternativos, lo que alteraría la planificación previa al torneo más importante del calendario internacional.