La temporada 2025 de la Liga Profesional avanza con varias instituciones que trabajan en la modernización de sus estadios. En algunos casos, los proyectos buscan mejorar la infraestructura y la experiencia de los hinchas, mientras que en otros, las obras apuntan a la ampliación de la capacidad y la incorporación de nuevas comodidades.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Godoy Cruz, que está en la etapa final de su plan para regresar al Estadio Feliciano Gambarte. La remodelación, iniciada en enero de 2023, incluyó la construcción de dos tribunas nuevas, la renovación del césped con un sistema de riego automático y la instalación de 70 cámaras de vigilancia con reconocimiento facial. La obra, que permitirá albergar 18.000 espectadores, concluirá entre junio y julio de este año.

En Rosario, Newell’s Old Boys trabaja en la ampliación del Coloso Marcelo Bielsa, con la construcción de una nueva bandeja que sumará 7.000 lugares adicionales, elevando la capacidad a 49.000 espectadores. También se están construyendo 22 palcos VIP al ras del campo de juego, una innovación en el fútbol argentino, con mobiliario moderno, aire acondicionado, frigobar y servicio de bar exclusivo.

Por su parte, Argentinos Juniors avanza con un ambicioso plan en el Estadio Diego Armando Maradona (DAM 2.0). El proyecto incluye la construcción de una tribuna de tres bandejas, lo que elevará el aforo a 30.000 espectadores. Además, se desarrollará un sector de monoambientes y oficinas dentro del estadio, que podrán alquilarse por noche, una propuesta inédita en el país.

Gimnasia de La Plata, tras la aprobación de su Master Plan, inició las obras de remodelación del Estadio Juan Carmelo Zerillo. Se proyecta aumentar la capacidad a 51.244 personas, construir nuevas bandejas y techar todas las gradas. La obra también contempla un polideportivo y mejoras en la infraestructura del club.

Los proyectos de grandes clubes para el futuro

Más allá de las remodelaciones en marcha, varios equipos de la Liga Profesional trabajan en planes de expansión y modernización de sus estadios, aunque algunos aún no cuentan con financiamiento asegurado.

En Boca Juniors, la directiva de Juan Román Riquelme estudia diferentes propuestas para ampliar La Bombonera, elevando su capacidad a 80.000 espectadores. Aunque todavía no se definió el proyecto final, la financiación ya estaría asegurada, y se prevé que las obras comiencen en 2026. Entre las modificaciones se incluyen la demolición del sector de palcos, la construcción de una nueva tribuna sin necesidad de comprar propiedades aledañas y el desplazamiento del campo de juego para ganar espacio.

Independiente, en tanto, avanza en la concreción del techo para el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini. El plan también contempla tres nuevas cabeceras sobre las tribunas Santoro y Pavoni, una ampliación de la platea Bochini, la incorporación de palcos especiales y una inversión estimada en 20 a 30 millones de dólares. Para costear la obra, la dirigencia negocia con un grupo inversor que explotaría comercialmente los nuevos espacios durante 15 años.

Por su parte, San Lorenzo continúa con su objetivo de volver a Boedo y construir un nuevo estadio en Avenida La Plata 1700, donde hasta 1993 estuvo el viejo Gasómetro. La demolición del hipermercado que ocupaba el predio ya finalizó y se realizan estudios de suelo para definir los pasos a seguir.