Los canales que recorren el Gran San Miguel de Tucumán recogen el agua que se acumula después de cada tormenta. Cumplen una función crucial para evitar que se produzcan anegamientos e inundaciones. El papel que les cabe en la planificación urbana resulta fundamental, al igual que su buen funcionamiento. Ya que contribuyen a la seguridad, salud y bienestar de los habitantes que, en teoría, deberían tener en cuenta esto a la hora de mantenerlos en buenas condiciones.

La red pluvial depende de la Dirección Provincial del Agua (DPA), pero los municipios son los encargados de las tareas de limpieza, dragado y mantenimiento. Tareas que en algunos sectores se realizan de manera mancomunada. Para evitar los desbordes y anegamientos en la capital, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán está reeditando desde noviembre el plan Pre-Lluvia. Cuyo objetivo es el de mejorar el escurrimiento y prevenir la acumulación de agua en las zonas más bajas de la ciudad.

Según se informó, desde que se puso en marcha el proceso, ya se retiraron unas 400 toneladas de residuos que estaban acumulados en los canales de desagüe pluvial que recorren la ciudad. El secretario de Obras Públicas de la Capital, Luis Lobo Chaklián dijo que «la Municipalidad tiene definidos sus equipos y trabaja en todos los canales que llegan al Canal Sur. Es una tarea de todos los días”. Algunos de los desagües que mencionó son el de Bernabé Araóz, el del predio de la Termoeléctrica. El cual va desde el pasaje Einstein hasta Granaderos de San Martín y también los que están paralelos a la avenida Jujuy.

Sin embargo, en Tucumán la situación no es del todo clara. Y es que los ciudadanos muchas veces tiran los desechos y basura en los canales. En consecuencia, los colectores pluviales de nuestro principal conglomerado urbano presentan problemas de limpieza y estructurales. La acumulación de residuos es tal que llega a obstruir el avance del agua cada vez que llueve. Y es una situación que se agrava en tramos donde la base y las paredes de los canales exhiben grietas que se agrandan con la erosión.