La llegada de los días festivos suele dar comienzo a los agobios, los regalos, los preparativos, las cenas con la familia, etc. Un estrés que acaba teniendo consecuencias para la salud, sobre todo en este último caso. Especialmente, donde los debates en la mesa comienzan a elevar el tono y en algunas ocasiones puede acabar incluso en discusión. Tal es la situación que el día de Nochebuena se ha convertido en la fecha en la que se producen más infartos en todo el año.

La Dra. Carolina Salvatori, cardióloga y asesora de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), brindó declaraciones al respecto. «Primero, hay que tener en cuenta que la Navidad es un motivo de festejo y que no necesariamente es sinónimo de comer y tomar mucho. Es un reencuentro teñido de tristeza, de nostalgia, de alegría, pero el consejo desde la SAC y la Fundación Cardiológica es evitar los excesos tanto de bebida y de comida. Además, seguir con una actividad física no tan exigente y tratar de dormir, sobre todo en esta época donde tenemos diferentes fiestas y reuniones».

«También es necesario escuchar a nuestro corazón porque, a veces, por no preocupar a nuestra familia no decimos que tenemos palpitaciones, que nos falta el aire o que estamos con la presión alta. El omitir puede terminar en una sala de hospital antes del brindis«, agregó la especialista. «Es fundamental planificar, comprar regalos, organizar el menú de las fiestas y tomarlo con calma. Respetar el descanso que es tan importante, no estar corriendo de un lado a otro por las exigencias de todo lo que tenemos que hacer y por los encuentros».

Síndrome del Corazón Festivo

El nombre refiere a un cuadro tratado sobre todo en la sala de urgencias de los hospitales. El síndrome del corazón festivo es una arritmia. Es decir, que se da cuando el corazón en vez de continuar con su ritmo normal (60 a 75 u 80 latidos por minuto) empieza a hacer taquicardia. Lo que significa que comienza a latir muy aceleradamente (más de 100 latidos por minuto).

«El síndrome aumenta la probabilidad tanto para una persona sana, como para la que tiene una enfermedad cardiovascular o es hipertenso, de tener una arritmia que se llama fibrilación auricular. En los pacientes más vulnerables corren el riesgo de producirse un infarto una angina de pecho», detalló Salvatori.

«En épocas de fiestas y de vacaciones seguramente no vamos a poder sostener un hábito de la misma manera. Pero si ya está generado y arraigado seguramente lo podemos transformar en otra rutina diferente«, finalizó la cardióloga.