El Gobierno y empresas de distintos rubros renovarán hasta fin de año el programa Precios Justos. Ya hay unas 165 firmas de consumo masivo, línea blanca, insumos difundidos, indumentaria y calzado, entre otros, que se comprometieron a respetar el tope del 5% en los incrementos mensuales. La Secretaría de Comercio pone especial énfasis en blindar el abastecimiento de alimentos, bebidas y productos de limpieza e higiene personal.

A poco más de dos semanas del balotaje, Sergio Massa busca cerrar la lista de pendientes para llegar con el menor ruido posible a la contienda electoral. El faltante de combustibles que se registró desde la semana pasada fue una señal de alerta. Fuentes del sector dijeron que la situación comienza a normalizarse, comenzando por el Área Metropolitana de Buenos Aires.

A pesar de la ola de consumo, que se vio reflejada en largas filas en supermercados durante las horas previas a la primera vuelta, no hubo quiebres de stock significativos en productos de consumo masivo. Por eso, en las 276 reuniones con empresas para la renovación de Precios Justos, se pidió poner especial énfasis en el abastecimiento.

Fuentes del supermercadismo explicaron que por el diferencial de precios con otros canales “hay un incremento constante de la demanda”. Y reconocieron que sus proveedores están “haciendo un esfuerzo para sostener niveles de abastecimiento aceptables”. Las dificultades más sensibles se encuentran en los productos que vieron gravemente afectada su cosecha por las condiciones climáticas, como el arroz.

El Gobierno ya logró el aval de 165 empresas de distintos rubros para poner un tope del 5% mensual a los incrementos. Firmas de consumo masivo, indumentaria, calzado, insumos difundidos, línea blanca, electrónica, materiales para la construcción y celulares. Acompañarán la renovación del programa Precios Justos hasta el 31 de diciembre.