Un ex All Blacks sufre demencia y no recuerda el nombre de su hijo
Carl Hayman, de 41 años y que jugó 45 partidos con los All Blacks entre 2001 y 2007, ha revelado que sufre demencia precoz.
El neozelandés llegó a ser uno de los jugadores mejores pagados del mundo cuando fichó por el Newcastle inglés y el Toulon francés, equipo con el que ganó tres títulos europeos antes de retirarse en 2015.
Sus casi 450 partidos profesionales le han pasado a su cerebro una factura irreversible, tal y como reveló a ‘The Bounce‘. «En aquella época me sentía indestructible. Nunca me lesioné, me entrené muchísimo… pero si entonces supiera lo que sé ahora, no creo que hubiera jugado después del Mundial (2007). Creo que habría dejado de jugar«, dijo.
Y lo habría dejado porque hoy padece demencia precoz y una probable encefalopatía crónica, una enfermedad neurodegenerativa.
«Pasé varios años pensando que me estaba volviendo loco. En una etapa eso es lo que realmente pensé. Eran los constantes dolores de cabeza y todas esas cosas que sucedían y que no podía entender», explicó Hayman.
Mientras iba perdiendo la memoria de forma paulatina, el neozelandés iba aumentando cada vez la ingesta de alcohol. «De pronto empecé a tener pensamientos suicidas«, reconoce. Y su comportamiento errático le llevó a una sentencia de prisión suspendida en Francia tras admitir cargos de violencia doméstica.
Hayman se ha sumado a la demanda histórica que se está preparando para 150 ex jugadores de rugby profesionales, en la que se alega que los organismos rectores del rugby, incluida la World Rugby, no protegieron a los jugadores de los riesgos causados por las conmociones cerebrales y las sub-conmociones.
«Espero que no caigan en la misma trampa que yo, que no sean tratados como un objeto y que se les cuide mejor», dijo al hablar de los jugadores actuales.