El protector solar, considerado un producto farmacéutico cuyo uso regular previene el cáncer de piel, escasea por lo que sus precios se dispararon desmesuradamente. Entre las marcas más usadas el pote se encuentra alrededor de 10.000

Las marcas que copan casi todo el mercado argentino, como por ejemplo los productos de Dermaglós, Bagó y Nivea, componen casi el 50% de la oferta de este mercado. Estos son los protectores solares mayormente consumidos por una familia tipo y su incremento impacta considerablemente en su bolsillo.

De los tres primeros, solo uno (Dermaglós) estaba en las góndolas supervisadas para elaborar el informe. La producción, incluso en ese caso, escasea en un 30% con respecto a la producción que esperaban tener para este momento del año, confirmaron fuentes ligadas a este tema.

Gracias a las promociones vigentes en los propios canales de venta, el precio oscila entre los 7.000 y los 8.000 pesos el pote. En el caso de líneas con factor de protección solar (FPS) 40 o 50, los montos de lista superan los 10.000.

En tanto, el clásico FPS 30 ronda los 9.500 pesos, todas cifras que hablan de los números que habrá que barajar para el verano, aseguraron en el sector, luego de afirmar que, «con una devaluación superior al 100% que impacta claramente en los costos, ese es el precio». Las otras dos marcas importantes son muy difíciles de encontrar en este momento.

La razón: hay materia prima elemental varada en el puerto de Buenos Aires. Se trata de productos específicos genéricamente llamados «filtros solares», con los que luego, acá, se elaboran las cremas propiamente dichas.

«Con mucha previsión y tomando en cuenta lo difícil que está el escenario de las importaciones para muchas empresas, empezamos a pedir los filtros a China en octubre del año pasado», explicó una fuente importante del sector farmacéutico. Sin embargo, adelantarse no garantizó demasiado: «En mayo todavía no teníamos autorizadas las SIRAS (N. de la R.: en alusión al Sistema de Importaciones de la República Argentina) para sacar la materia prima del puerto. Producto de esto, hubo una reunión del sector con el ministro Sergio Massa, hace cosa de un mes. Se comprometió a liberar las SIRAs, pero sigue habiendo demora. Las van liberando a cuentagotas».

Potasio cetil fosfato, dióxido de titanio, bisoctrizol 50%, polyester 5 y bemotrizinol son algunos de los nombres técnicos de los faltantes importados, que estuvieron llegando con tres a cuatro meses de demora, lo que retrasó toda la estrategia fabril nacional. En la práctica, para una empresa como Dermaglós, por ejemplo, significa que en lugar de tener 7 millones de unidades ya producidas en septiembre, solo tienen 5 millones, lo que podría impactar en el abastecimiento de los próximos días, en especial si otra vez vuelve una racha de calor.