Con 135 votos, el proyecto para eliminar el Impuesto a las Ganancias consiguió media sanción
En las últimas horas de este martes, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto presentado por el Ministro Sergio Massa. Se trata de una reforma al impuesto a la ganancias que apunta a gravar los ingresos que superen un monto equivalente a 15 salarios mínimos, vitales y móviles, esto equivaldría a $1.770.000.
La media sanción se obtuvo con el respaldo de 135 legisladores del Frente de Todos, bloques provinciales, la Izquierda y los libertarios de Javier Milei, entre otros. Los diputados en su mayoría del bloque de Juntos por el Cambio, votaron en contra del proyecto dejando una suma total de 103 votos en contra.
A lo largo del debate, se cruzaron acusaciones del oficialismo y Juntos por el Cambio. El presidente del bloque de diputados del Frente de Todos, Germán Martínez, manifestó que: «Hoy tenemos la enorme oportunidad de que 800 mil de los trabajadores alcanzados por el impuesto a las ganancias dejen de estarlo y esto no es casualidad, es resultado de una decisión política».
Por su parte, Luciano Laspina, del bloque de JxC, criticó la medida por «electoralista» y aseguró que «la campaña electoral de Massa es la más cara del mundo», en referencia a su costo fiscal, y también afirmó que por la emisión monetaria se pone en marcha al país hacia «una hiperinflación». A su turno, el diputado y candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, adelantó su voto a favor y dijo: «Los impuestos son un robo y cualquier iniciativa que conste de bajarlos voy a estar de acuerdo». «Los impuestos son una rémora de la esclavitud, bajarlos es devolver libertad a los ciudadanos. Es un delirio descomunal tratar al salario como ganancia, es inmundo, y tiene que ser eliminado», sostuvo.
Desde la izquierda, los diputados decidieron apoyar el proyecto. La diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman expresó que «el salario no es ganancia». Además, cuestionó a los bloques opositores que se opusieron al proyecto: «Cuando es el bolsillo de los trabajadores les agarran las ganas de cuidar las arcas del Estado».
