Luego de su estadía en Portugal y su triunfo en el último test ante España, los Pumas arribaron a Francia. Más precisamente al Complejo Jean-Gaillardon-Les Salines, en la ciudad de La Baule, de cara a afrontar su debut en el Mundial de rugby. En la ciudad de la costa oeste francesa, la selección argentina disfrutó de una cálida recepción. En ella, les otorgaron “caps” y medallas conmemorativas de la Copa del Mundo y también del bicentenario de la invención del deporte. Cuando William Webb Ellis tomó la pelota durante un partido de fútbol y corrió hacia adelante en 1823.

La recepción fue parte de un acto en el Palacio de Congresos, que se extendió durante una hora y media. Y donde los integrantes del plantel estuvieron acompañados por el alcalde de La Baule, Frank Louvier. El director general del Mundial 2023, Julien Collette; y la leyenda irlandesa Brian O’Driscoll, como embajador de la World Rugby. “Conozco a miembros del cuerpo técnico y a jugadores. Hay una cosa que sé de Argentina y es que es una nación diseñada para el Mundial, a veces a mi pesar”, valoró el excentro, en referencia al recordado triunfo Puma por 30-15 en los cuartos de final en 2007.

Comenzamos a sentir el Mundial, con el sombrero, la medallita. La presión va subiendo y eso es lo que a un jugador le gusta. Sabemos que en un Mundial son los favoritos del grupo los que comienzan y nos espera un gran duelo. Estamos concentrados en los entrenamientos. Va a ser un espectáculo único para la gente que nos siga. ¡Que gane el mejor!”, sostuvo Juan Imhoff, jugador de Racing de París, entusiasmado por el arranque de la Copa del Mundo.

Los Pumas no se confían de estar en un grupo «accesible»

Los Pumas compartirán el grupo D del Mundial con Chile, Japón, Samoa e Inglaterra, el subcampeón mundial, que será el rival del debut, el 9 de septiembre en Marsella. En la segunda presentación chocarán con Samoa, el viernes 22 en Saint-Étienne; el sábado 30 jugarán contra Chile en Nantes, y cerrarán su actuación en la zona en la misma ciudad, frente a Japón, el domingo 8 de octubre.

Pese a estar fuera del conjunto de los ocho mejores del ranking en diciembre de 2020, los Pumas se salvaron de enfrentarse con dos potencias. Ya que coincidieron con Japón, que por entonces se había colado en el segundo bolillero. Los tres años que siguieron a la prematura distribución de zonas profundizaron esta realidad. Desde Inglaterra, a priori el gran favorito, hasta Chile, el más débil, retrocedieron. Solo Samoa tuvo una preparación auspiciosa y elevó el precio de sus acciones hasta convertirse en un rival de cuidado.