Pasaron más de dos años desde la última reunión entre el oficialismo provincial y el Intendente capitalino. En ese entonces gobernador, Juan Manzur mantuvo un par de encuentros con Germán Alfaro en un marco de pandemia. Ahora, con los casos en descenso, la virulencia aparece en las bocas de los competidores políticos.

Luego de los dichos del gobernador, Osvaldo Jaldo sobre la candidatura del Jefe comunal en las próximas elecciones, las voces de respuesta no se hicieron esperar. El primero en contraatacar fue el concejal de San Miguel de Tucumán, Agustín Romano Norri, quien tildó de “preocupado” al mandatario. Le siguió el propio Alfaro, quien sostuvo que el tranqueño “se siente el emperador de Tucumán”.

Jaldo debería preocuparse por resolver los problemas de los tucumanos en vez de ser un columnista mediático opinando sobre la oposición. Que Jaldo se dedique a arreglar los puentes que se caen como castillos de naipes. No tiene ninguna autoridad moral para hablar de la oposición. Su gestión, como la de Manzur y Alperovich, son parte del fracaso provincial y no tengo dudas que la ciudadanía se los hará pagar el 14 de mayo”, señaló el radical, según publicó La Gaceta.

“Se nota a lo lejos el miedo de Jaldo y por eso se pone a opinar sobre la oposición. Cada vez son más los dirigentes oficialistas y de otros espacios los que se acercan a conversar con nuestro espacio político porque saben que Jaldo es la continuación de todos los fracasos provinciales. Por suerte hay muchos que quieren ser parte de un espacio que quiere cambiar la realidad de los tucumanos y acá los esperamos con los brazos abiertos”, sumó el Concejal capitalino.

“El emperador de Tucumán”

Por su parte, el Intendente de San Miguel de Tucumán también cargó duramente contra el candidato oficialista. “Evidentemente, Jaldo se siente el emperador de Tucumán, ya no le alcanza con manejar la interna de su partido a los billetazos, sino también se siente con derecho a meterse en la interna de otros partidos. Esta parece ser la única actividad que lo estimula para perpetuarse en el poder, manejar a la gente, manipularla con los dineros que le saca a la dignidad de los tucumanos que tenemos que vivir con un 52% de pobreza para que puedan comprarles los votos que lo sostengan en el poder, porque si tuviera que enfrentarnos en una elección limpia y justa, no tendrían oportunidad, tienen que recurrir a acoples, a adelantamiento de elecciones y a todo lo que haga falta para mantenerse prendidos al presupuesto del estado”, citó el mismo medio.

“Le pido a Jaldo que, en lugar de preocuparse por mi candidatura, se preocupe por los puentes que se caen a la mínima lluvia, por las fisuras del dique, por el estado de las rutas tucumanas, por el hambre de la gente y la salud de todos los tucumanos. Después de 20 años de alperovichismo Tucumán nos da vergüenza”, dijo en concordancia a los dichos de Romano Norri.

En tanto, Alfaro indicó que “Jaldo nos subestima constantemente, es un gobernador que no se ocupa de nuestros problemas, de la falta de oportunidad de nuestros hijos y de la falta de futuro de nuestros hijos y nietos, porque estos 20 años de alperovichismo han hipotecado los próximos 50 años de nuestra provincia. Seré gobernador de Tucumán para correrlos a todos estos que nos dejaron hundidos en este atraso y en esta miseria. No puede ser que los tucumanos tengan hambre”. “Prefiero ocupar toda mi energía en proyectar el futuro que se viene para Tucumán, un futuro de esperanza, de más trabajo, de mejores salarios, más educación y seguridad”, concluyó.

Para la oposición hablar de Alfaro lo debilita

Quien no se quedó fuera de las respuestas fue el secretario de Desarrollo Social de la Municipalidad, Carlos Ale quien le brindó algunos consejos al Gobernador. «Si Jaldo quiere ganar y dejar de ser un reemplazo, debe hacer mejor las cosas: hablar de Alfaro no le suma, al contrario, lo debilita. Porque con tantos problemas que le dejó el desgobierno de Manzur, debe ocupar el 100% de su tiempo en la gestión”, dijo.

A su vez añadió que “desde que comenzó su interinato, lo único que trata de hacer es tapar los agujeros, ir por detrás de los problemas, recibiendo a los damnificados y sacándose fotos muy obsecuentemente».