Esta semana, el gobierno nacional dio a conocer el nuevo esquema de subsidios al consumo de agua, luz y gas. El método es a través de la segmentación de tarifas, según los ingresos de los usuarios. La Secretaría de Energía espera lograr un ahorro de medio billón de pesos para 2023. Los aumentos se mostrarán en los próximos meses, cuando lleguen las primeras temperaturas.

El ente encabezado por Flavia Royón detalló que, en lo que resta de 2022, «el ahorro fiscal en materia de energía eléctrica y gas será de 47.500 millones de pesos. Anualizado, alcanzará los 455.000 millones». La segmentación se basa en el Decreto 332/2022, en donde se establecen tres niveles, según la capacidad económica. A esto se suma, que se complementará con un criterio establecido según el consumo.

En los primeros meses del año, con un incremento en marzo y otro en junio, las tarifas de gas y electricidad aumentaron 21% en el caso de beneficiarios de tarifa social. Y un 42% para el resto de los hogares. El impacto en las boletas fue mayor en junio, el mes más frío del año.

Se espera que estas tarifas suban con la llegada del calor durante los próximos meses debido a la alta demanda y al límite de consumo de 400 kWh. En este contexto, el gobierno nacional prepara tres aumentos bimestrales, que impactarán en los comercios y en aquellos usuarios que pierdan los subsidios. El primer aumento regirá, en las boletas de gas y electricidad, a partir de septiembre. El impacto se notará en octubre. En el caso del agua, el incremento será de 10% (un segundo aumento previo a la segmentación), en octubre y tendrá su resultado en noviembre.