Las declaraciones de la exdiputada Elisa Carrió que vinculo a algunas personalidades del frente electoral Juntos por el Cambio con el ministro de Economía, Sergio Massa, generaron tensiones dentro del espacio. Varios dirigentes del radicalismo y del PRO se sintieron ofendidos con sus declaraciones y acusaron a la exfuncionaria de buscar priorizar sus intereses personales de cara a 2023, en lugar de realizar algún tipo de limpieza dentro del espacio.

Las máximas autoridades del PRO y de la UCR descartan una ruptura con la Coalición Cívica por las declaraciones de Carrió, pero aun así muchos referentes radicales criticaron su postura y se sintieron «dolidos por sus dichos», entre ellos, el actual gobernador de Jujuy Gerardo Morales y el diputado Alfredo Cornejo. Referentes del frente opositor como Maximiliano Ferraro, Gerardo Morales (a pesar de su molestia), Miguel Ángel Pichetto y Patricia Bullrich decidieron «bajar la espuma» del conflicto y convocar a una reunión de la mesa nacional de JxC para el 24 de agosto.

Desde el circulo de Carrió aseveraron que sus intenciones ante esta situación es «debatir las cosas de frente y en público. Esto no perjudica, sino que fortalece”. Además rechazan la postura de que hay intereses personales por parte de la referente de la Coalición y que la única intención de la exlegisladora sería discutir el rumbo y la fisonomía de JxC.